La Coalición Cívica reclama la gratuidad de estas obras que son
costeadas con los recursos que todos aportamos al Estado
nacional. Además, exige que sean de mejor calidad -algunas
calles ya presentan hundimientos y rajaduras-, y que se realicen
en las zonas de menor capacidad contributiva
El asfalto es sinónimo de progreso. Así lo entiende cualquier vecino al ver cómo cambia la imagen del barrio con la llegada del pavimento. En algunos barrios de Almirante Brown se están concretando obras a través del Plan Federal de Asfaltos, pero a pesar de ser financiados con recursos de Nación, la Municipalidad le cobra “un reintegro” a los frentistas. Aunque son asfaltos de “menor” calidad, ya sea por el tipo de material utilizado o porque no cuenta con cordón cuneta, lo que implica que su durabilidad es mucho menor, los contribuyentes “beneficiados” reciben la boleta de la Tasa de Servicios Generales con un ítem agregado: “Afectado al Plan Federal de Asfaltos”, con un monto fijo de 10 pesos. Algunos de los asfaltos que se hicieron hace cinco o seis meses ya se encuentran deteriorados, como el caso de la calle Alsina en Longchamps, Humberto Primo en Burzaco o la continuación de Espora en Ministro Rivadavia. Por ello, la Coalición Cívica presentó un proyecto de Ordenanza a fin de que se determine la gratuidad de las obras de pavimentación que en adelante se realicen en el Municipio de Almirante Brown con fondos provenientes de la Administración Nacional y que se decrete el cese en el cobro de toda obra de asfalto social que haya sido ejecutada en el marco del Plan Federal de asfaltos hasta el día de la fecha en el distrito. En ese marco, la concejal Myriam Locher -autora de la iniciativa-, consideró que “los vecinos estarían pagando la obra dos veces, ya que el dinero con el que se financia proviene de fondos nacionales que se conforman por aportes tributarios que, en diferentes conceptos, realizan los contribuyentes obligados al pago, entre los que se encuentran también los vecinos de Almirante Brown”. Prioridades Al margen de ello, la edil enfatizó que el programa está “dirigido a aquellas personas que no pueden pagar el asfalto” y por ello solicitó que se dé prioridad a aquellas zonas donde la capacidad contributiva de los administrados sea menor, según información oficial obtenida del ejercicio último. Locher cuestionó, además, el cobro de este reintegro, teniendo en cuenta que la comuna cuenta con un superávit de 130 millones de pesos. “El oficialismo se ufana de la administración que lleva, pero es irrisorio que haya tanto dinero en las arcas municipales con las necesidades que sufren nuestros vecinos”. En ese sentido, explicó que “de contar el área de Infraestructura y Planificación municipal con recursos provenientes de fondos municipales para la realización de pavimentos durante el ejercicio 2011, la misma ve engrosado su presupuesto por fondos recibidos de la Administración Nacional al mismo efecto, los que resultan suficientes para compensar la situación de postergación descripta con anterioridad y tienen además asignado un carácter ‘social’ lo que los hace plausibles de ser ejecutados sin contraprestación”.
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