El miedo a convertirse en nuevas víctimas de la delincuencia, producto de la falta de alumbrado público, calles destruidas, abandono de espacios públicos y la ausencia de efectivos policiales, es el principal motivo de reclamo de los vecinos del barrio Villa Amelia de Ingeniero Budge. Desde la gestión de Jorge Rossi, hace unos siete años, que vienen denunciando esta situación, que recientemente reiteraron al secretario de Gobierno de Lomas de Zamora, José Antonio Romero. Al funcionario le entregaron una carta respaldada por 1623 firmas. El barrio está ubicado a tres cuadras de La Salada, por lo que durante los días en que funciona las ferias, es un constante transitar de gente y vehículos y, por ende, fechas en que los delincuentes aprovechar para hacer de las suyas. La situación no sólo perjudica a los ciudadanos de a pie, sino también a los comerciantes del lugar, ya que muchos de los proveedores se rehúsan a ingresar al barrio temiendo ser asaltados. El estado de las calles es otro de los factores, ya que al tener que disminuir la velocidad para pasar un pozo o alguna “laguna” es aprovechado por los ladrones para sorprenderlos. Reclamos Alberto Luna es comerciante y delegado vecinal de Villa Amelia. En diálogo con este medio, señaló que el reclamo del barrio es “por mejorar la calidad de vida, poder vivir y trabajar tranquilos”. “Necesitamos que coloquen el alumbrado público, por el que la Municipalidad nos cobra pero no gozamos, que refuercen el patrullaje y que reparen las calles”, precisó el dirigente barrial, quien reconoció que se ha notado un cambio en la gestión comunal. En ese sentido, solicitaron en varias oportunidades concretar mejoras en el predio conocido como “La canchita”, como ser el cercado perimetral, ya que el lugar es un seguro escape para los delincuentes. Respecto a los pavimentos, señaló que las calzadas de Quesada y Virgilio están “todos rotos”, obligando a los automovilistas a pasar muy despacio ocasión propicia para ser asaltados. Monte está inundada permanentemente, producto de la falta de desagües. El estado en que se encuentra el Arroyo del Rey, que atraviesa todo el barrio, es “lamentable”. Proliferan los mosquitos, las víboras, ratas y toda clase de alimañas, al margen de que los olores nauseabundos que emanan del cauce son “insoportables”. Seguridad Luna confió que también llevó estas inquietudes al titular de la Comisaría 10º y a las autoridades del Foro Municipal de Seguridad, pero hasta el momento no han obtenido resultado alguno. “En la Policía se excusaron en que no tienen suficientes móviles para reforzar el patrullaje y nosotros ya no sabemos a quien recurrir para recuperar la tranquilidad”, dijo este comerciante, quien resaltó que el barrio, después de las 20, es “la boca del lobo”. La inseguridad en la zona motivó a las autoridades de la feria Urkupiña a tratar de solucionar el problema, por lo que destinó parte de la seguridad privada que contrata a vigilar el barrio, pero no deja de ser un paliativo y una medida de prevención, ya que los agentes no están armados. Luna destacó el gesto de Enrique Antequera, titular de esa feria de La Salada, al ofrecerles motos, móviles y efectivos para apostar en el barrio, lo que cambió un poco el panorama pero consideran que “no es suficiente” y que la seguridad es una cuestión que debería garantizar el Estado.