El experimentado volante analiza dejar la práctica profesional y sumarse al equipo de trabajo del Pelado. "Quiero disfrutar los partidos que quedan y después decidir", aseguró el ex Rosario Central y Nueva Chicago, entre otros.

Fue sin dudas el abanderado de la levantada de Banfield frente a Quilmes, y a sus 36 años, sigue siendo el primero de la fila en cada entrenamiento, ofreciéndose como un ejemplo de humildad y sacrificio para los más jóvenes.

Ante la firme posibilidad de convertirse en uno de los ayudantes de campo de Matías Almeyda a partir del 2015, Omar Zarif, vive horas de fuertes decisiones de cara a su futuro inmediato.

En efecto, si bien el Turco tiene ganas de seguir al menos un semestre más jugando de manera profesional, la posibilidad de sumarse a trabajar en el equipo del Pelado, lo encuentra en una linda encrucijada.

Mientras tanto, aprovecha de manera positiva los minutos que está teniendo dentro del primer equipo.

"Este equipo hace que no se note la irregularidad de no jugar seguido. Creo que es más mérito de mis compañeros, que propio. Me gusta entrenar, me siento bien, hay muchas cosas para pensar de acá a la última fecha", señaló a este medio el volante.

Del mismo modo, el mediocampista surgido de Dock Sud, aseguró que por el momento su único objetivo se centra en los dos partidos que el Taladro debe afrontar para terminar con el semestre de transición.

"Quiero disfrutar de los encuentros que quedan. Hoy por hoy pienso en jugar, si después decido otra cosa, recién será una decisión que tome una vez terminado el campeonato".

En referencia a los dichos que el propio Almeyda tuvo en la conferencia de prensa post partido ante Quilmes, en donde aseguró que el Turco "es una buena persona, un gran alumno y que espera que no supere al maestro", Zarif no dudó en expresar que su DT "está loco".

"La verdad que la experiencia que tiene como jugador y como entrenador hace que sea muy difícil superar lo que hizo, lo que está haciendo y lo que hará", indicó Zarif.

Más allá de todos los rumores, el ex Nueva Chicago y Rosario Central -último rival de la temporada en Peña y Arenales- volvió a hacer hincapié en sus ganas de disfrutar las semanas que quedan de competencia y ver más adelante como decantará todo.

"Si se da, seguramente pasarán muchas cosas por la cabeza, hace varias semanas que no puedo dormir por todo esto y si dejo el fútbol será una linda posibilidad hacerlo en cancha de Banfield y justo contra Central".