LEA MÁS: Por lo tanto, la pregunta pasa por distinguir de qué tipo se trata en personas con ansiedad, y explicó que el punto negativo es para aquellos que "padecen de ansiedad social".
"Puede resultar un arma de doble filo en personas con
ansiedad social, que de por sí se trata de individuos con temor al papelón, a ser rechazados y que suelen aislarse. Porque con el juego podrían hacerlo más aun dentro de 'su mundo'", comentó.
Martínez Castro realizó esta diferencia porque
"no todas las personas son susceptibles de generar una adicción, ya que ello implica un grado de predisposición y características de personalidad particulares".
Entonces, por un lado indicó que hay un aspecto positivo en Pokémon Go, en tanto que "en los trastornos del ánimo como la depresión, el juego podría resultar motivador porque 'obliga' a la persona a salir, siempre y cuando no esté tan deprimida que no le encuentre sentido al juego.
Pero al mismo tiempo, la especialista subrayó que se debe prestar atención a los síntomas de preocupación, tales como que "en ocasiones puede sentirse malestar intenso, taquicardia, angustia, o irritabilidad si no se logra conectarse o cuando no se puede jugar".
"Cuando afecta la vida cotidiana, cuando se dan síntomas físicos y psíquicos, hay que consultar inmediatamente a un especialista porque estos trastornos de ansiedad van evolucionando con el tiempo y no se pueden resolver de otra forma que no sea con un tratamiento adecuado, como la terapia cognitivo-conductual", indicó.
Asimismo, dijo que en el caso de los chicos "es importante que los padres les pongan límites y los incentiven a través de otros recursos para que, movilizados por el aburrimiento, utilicen más su creatividad".