El nuevo modelo de Ferrari combina más de 1.000 CV, autonomía de 530 km y una estética que dividió a fanáticos y especialistas.
Ferrari presentó oficialmente el Ferrari "Luce", el primer vehículo 100% eléctrico de su historia, y generó una inmediata controversia por su diseño y su ruptura con la identidad clásica de la marca italiana. El lanzamiento se realizó en Roma, en la Vela de Calatrava de la Città dello Sport, luego de tres años de desarrollo y una campaña de adelantos parciales.
El modelo marca el ingreso formal de Ferrari al segmento de autos eléctricos de alta gama. Sin embargo, la discusión quedó rápidamente centrada en su estética: líneas minimalistas, una carrocería muy acristalada y un color celeste que, para parte del público, lo acercan más a los superdeportivos chinos de nueva generación que a los tradicionales deportivos italianos de motor V8 o V12.
El diseño fue desarrollado junto al estudio "LoveFrom", encabezado por Jony Ive, exresponsable del diseño de los iPhone en Apple. La influencia del diseñador británico aparece en una silueta limpia y futurista, con superficies continuas, ausencia de agresividad visual y una propuesta más cercana al diseño tecnológico que al lenguaje histórico de Ferrari.
Más allá de la polémica estética, el Luce representa uno de los desarrollos técnicos más ambiciosos de la compañía. El vehículo utiliza cuatro motores eléctricos, uno por rueda, que entregan una potencia total de 1.055 caballos y 990 Nm de torque. Con esa configuración, acelera de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 310 km/h.
La batería fue integrada en el piso del vehículo y utiliza una arquitectura de 800 voltios. Tiene una capacidad de 122 kWh, está compuesta por 210 celdas distribuidas en 15 módulos y admite cargas ultrarrápidas de hasta 350 kW. Ferrari estima una autonomía cercana a los 530 kilómetros, aunque la homologación definitiva todavía sigue en proceso.
El Luce también rompe con la tradición de Ferrari por su formato. Tiene cinco plazas, cuatro puertas y un baúl de 597 litros, convirtiéndose en el primer modelo eléctrico y el segundo vehículo familiar en la historia moderna de la marca. Su estructura alcanza más de cinco metros de largo y supera las dos toneladas de peso.
Para compensar esas dimensiones, Ferrari desarrolló un nuevo chasis que incrementa un 25% la rigidez flexional y un 35% la torsional respecto de modelos anteriores. La batería funciona además como parte estructural del vehículo, una solución utilizada en plataformas eléctricas de última generación para mejorar estabilidad y comportamiento dinámico.
En el apartado técnico aparecen suspensiones activas en las cuatro ruedas, dirección trasera, vectorización de torque y un sistema de frenado regenerativo capaz de recuperar hasta un 50% más de energía respecto de los híbridos previos de la compañía. El sistema "FLOW" distribuye automáticamente el par entre las ruedas para optimizar tracción y eficiencia.
El interior combina tecnología y lujo con una interfaz basada en cuatro pantallas OLED desarrolladas junto a Samsung Display. El vehículo incluye además un sistema de sonido de 3.000 watts con 21 parlantes y una llave fabricada en Gorilla Glass con pantalla E Ink integrada.
Ferrari también trabajó especialmente el apartado sonoro, uno de los puntos más sensibles para los fanáticos de la marca. En lugar de recrear artificialmente el rugido de combustión, el Luce utiliza sensores y acelerómetros para captar las vibraciones reales de los motores eléctricos y amplificarlas dentro del habitáculo.
La compañía defendió públicamente la decisión de avanzar hacia una nueva identidad estética y tecnológica. John Elkann, presidente de Ferrari, sostuvo durante la presentación que el Luce “no es una respuesta al cambio”, sino una decisión deliberada para liderar la próxima etapa de la industria automotriz.
Pese a las críticas en redes sociales y foros especializados, Ferrari confirmó que toda la producción prevista para 2027 ya fue vendida. El precio base supera los 550.000 euros y puede aumentar considerablemente con las opciones de personalización, una de las características históricas de la marca italiana.