En la mesa de luz, en el baño, en la calle. En todos lados: los smartphones coparon la humanidad para quedarse. Hacia fines de 2016 o principios de 2017, los celulares inteligentes desplazarán a las computadoras de escritorio como principal vía de acceso a la web por parte de los usuarios. La ductilidad y la comodidad en el traslado hacen que los argentinos estén conectados 1.400 horas por año.
Según un informe publicado por el diario Clarín, los 18,6 millones de usuarios únicos en el país miran su teléfono ocho veces por hora. Si se toma como referencia un descanso de ocho horas, las consultas por día ascienden a 108. Pero eso no es todo.
El 60% de los encuestados aseguró que duerme con su smartphone a mano, el 54% lo lleva al baño y la mayoría lo rescataría antes que a su mascota en el caso de protagonizar un incendio doméstico. Además, el 34 por ciento de los casos analizados confirmó utilizarlo mientras ordena su vivienda y el 22 durante el tiempo que le dedica a cocinar.
Argentina, a pesar de tener una población inferior a varios países de la región, es la tercera audiencia "online" de América Latina, detrás de Brasil y México. Para 2016 se estima que casi 31 millones de compatriotas dispondrán de un teléfono inteligente, lo que representa el 70,6 por ciento de la población nacional.
El fenómeno "móvil" llevó a la creación de un nuevo término: los "always on". Según expertos, el concepto se aplica a aquellas personas que, ni durmiendo, logran desconectarse del "mundo virtual".
Dentro de esa población, el 29 por ciento pertenece al rango de entre 15 y 24 años; el 12%, al de 45 a 54; y el 13%, a mayores de 55.
Los argentinos, según estudios clínicos, pasan entre 30 minutos y cuatro horas diarias frente a sus dispositivos, que representan un promedio de 1.400 horas por año. Es decir, 58 días consecutivos sobre los 365 que contienen los 12 meses del calendario.
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