Spotify, la empresa sueca que ofrece el más popular servicio de streaming musical a lo largo del mundo, enfrentará una demanda por 1,6 billones de dólares a cargo de Wixen Music Publishing.
Según esta compañía, Spotify ofrece material de Tom Petty y The Doors, así como también decenas de miles de otras canciones, sin tener licencia para hacerlo y sin pagar compensaciones a los artistas.
“Spotify no respeta las leyes de derechos de autor de los Estados Unidos y ha infringido continua y conscientemente el copyright”, asegura la compañía demandante, a lo que el equipo legal de la otra parte respondió que los contratos de Wixen con compositores no le permiten a la compañía a perseguir un litigio en su representación.
Esta billonaria demanda se suma a muchas otras recibidas a lo largo de los años, y pone la continuidad de Spotify en serio peligro si la misma llega a buen puerto.
Meses atrás, el músico David Lowery le ganó una pulseada millonaria a Spotify. El guitarrista texano, un activista del consumo responsable de música, había presentado hace dos años una demanda colectiva por 150 millones de dólares contra el gigante, que no tuvo más alternativa que lograr un acuerdo por fuera de la corte por 43 millones.
Su demanda es la primera contra Spotify que gana una persona en nombre de un grupo de artistas. Así lo explicó: “Yo llevé esta demanda contra Spotify porque los artistas que represento no habían recibido remuneración por la reproducción de sus canciones y estas no se habían licenciado en forma apropiada. Las editoras grandes negocian con Spotify, pero existe un gran colectivo de compositores que no ha sido remunerado”.
La plataforma musical supera hoy los 140 millones de usuarios de unos sesenta países, de los cuales más de 60 millones pagan por el servicio.