Dos meses después de la descalificación de la Copa, el equipo parece haber superado el mal momento y tras un par de triunfos volvió a quedar como único líder. La llegada de Tevez potencia las pretensiones del equipo del Vasco.

Como en esos vuelos complicados, en medio de un oscuro temporal, Boca parece haber superado la zona de turbulencia en este viaje por 2015, donde hasta ahora amagó más de lo que concretó. Tras el sacudón emocional que significó la eliminación de la Libertadores a manos de River, sobre todo por las circunstancias en las que se dio, el equipo del Vasco había perdido la brújula y, en ese camino, se habían sucedido dos derrotas inesperadas por el torneo local, ante Aldosivi y Vélez, configurando un panorama preocupante que hasta supuso algún cambio de timón en medio de la tormenta.

Sin embargo, antes del receso, llegó una goleada aliviadora frente a Newell's, posteriormente una pretemporada en Estados Unidos bien lejos de las críticas, y ahora, en este arranque de la segunda parte del certamen, una victoria necesaria para ratificar la levantada y además para quedar solo en la punta. Y si a eso le sumamos la llegada de una figura inmensa como la de Carlos Tevez, el futuro pinta alentador para un Boca que, en apariencia, dejó bien atrás sus conflictos y sus penas.

Lo anímico, lo motivacional, está bien arriba, como en la tabla. De eso no quedan dudas. Sin embargo se abre un interrogante desde lo futbolístico, donde el xeneize todavía no termina de definirse como equipo o de redondear una idea, con prueba fehaciente en lo sucedido ante Sarmiento, donde pasó de un primer tiempo interesante, con tenencia de pelota y mucha llegada, a un complemento decididamente malo, donde le regaló la posesión al rival y terminó sufriendo hasta el último minuto.

Es cierto que le faltó una pieza fundamental como Fernando Gago, y que además ahora se sumará un jugador determinante como Carlitos, pero en líneas generales a esta versión de Boca le está faltando mayor protagonismo de sus intérpretes en la mitad de la cancha, más contundencia en ataque y, por sobre todas las cosas, un mejor funcionamiento defensivo.

Sufre cuando lo atacan, sobre todo por el lateral izquierdo donde se mueve Nicolás Colazo, un volante forzado a jugar de tres al que le cuesta muchísimo marcar y que además no tiene un mediocampista que lo respalde por ese sector. Por lo que el Vasco, más allá de acomodar el dibujo para que Tevez se integre al equipo, deberá encontrar mayores garantías para que ese potencial que le dará el Apache en ataque tenga un respaldo acorde en la línea de fondo.

Por lo pronto los resultados ayudan, y el triunfo ante Sarmiento significó, más allá del rendimiento, una prueba de carácter en una fecha donde todo le había quedado servido para ser primero. Tenía que ganar para afirmar la recuperación, y lo hizo. Ahora, dueño de la punta, Boca deberá trabajar con tranquilidad para encontrar un equipo equilibrado que le permita sostenerse allá arriba y aprovechar la ventaja que significará contar con Tevez, que no sólo aportará desde lo futbolístico sino que además llenará ese vacío de un líder dentro y fuera de la cancha que tanto necesitaba.

      Embed


Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados