Llegó el Pincha a este partido, con algunas bajas por lesión y eso lo obligó a improvisar a Marchioni, por ejemplo, como marcador central.
De todos modos, en el primer segmento del partido, tuvo Estudiantes unas cuantas situaciones. En una de ellas, a Ascacibar se emocionó, pero no pudo definir con precisión al ponerse cara a cara con Ardente.
Pero claro, en sus dos primeras llegadas, el Verdinegro facturó. En la primera de ellas, Mattia se mandó al ataque y recogiendo un rebote, definió como si fuera un delantero, bajando el balón y luego definiendo con un tiro cruzado y luego, el uruguayo Barceló la bajó de pecho y de mediavuelta, la mandó a la red.
No era para nada ajustado a la realidad la chapa del primer tiempo. Pero Estudiantes hizo mucho gasto, pero se llevó poco y además, en el segundo tiempo, demoró mucho en poder volver a ilusionarse con al menos llevarse un punto. Lo hizo de la mano de su mejor jugador: Lucas Viatri, un delantero enorme que, luego de un corner ejecutado por Vargas e ingresando al área chica, definió de cabeza.
Tenía tiempo para pensar el Pincha en poder al menos arañar una unidad. Pero no lo dejó San Martín, ya que enseguida Denning desempolvó toda su experiencia para poner un 3 a 1 que, a quince del final, tenía mucho olor a cosa juzgada.
Pero ¿Quién volvió a aparecer en escena?, otra vez Viatri para ganar de nuevo de alto y volver a poner a su equipo a tiro de la igualdad. Solo que, esta vez, faltaba menos de un minuto de los que Beligoy adicionó.
El equipo sanjuanino volvió a cantar victoria después de tres partidos en los cuales, además, no había marcado goles. Estudiantes podrá excusarse en su buena actuación, más allá de los errores defensivos que cometió. Pero esta caída, con pérdida de la punta incluida, no puede dejar de ser para el Pincha un toque de atención.
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