El jefe de Gabinete de ministros de la provincia de Buenos Aires, Federico Salvia, anunció que el Poder Ejecutivo enviará una serie de proyectos a la legislatura conjuntamente con el Presupuesto General de Gastos y Recursos 2018, que forman parte de la reforma política que plantea la gobernadora María Eugenia Vidal para esta etapa de su gestión.
Salvai y el ministro de Economía, Hernán Lacunza, brindaron detalles de diferentes proyectos que ingresarán en la Legislatura provincial para ser tratados, eventualmente, antes de la renovación parlamentaria que se realizará el próximo 10 de diciembre.
Se trata de los proyectos de ley de Presupuesto, la ley Fiscal Impositiva y una normativa que establece un Pacto Fiscal para llevar adelante con los municipios bonaerenses, que implica cierto control y armonización del gasto y criterios impositivos entre provincia y municipios.
Luego, según detallaron, será el ingreso en una segunda etapa, de dos nuevos proyectos de Ley. Uno que establece la derogación de las jubilaciones especiales para el Gobernador, Vicegobernador, ministros y legisladores y, por otro lado, un nuevo proyecto de normas para que los legisladores presenten Declaraciones Juradas como ya vienen realizando los miembros del PE y la cúpula policial.
Por último, según adelantó Salvai, el Ejecutivo remitirá a la legislatura un proyecto de ley de reforma de la ley de Ministerios con la idea de reducir significativamente el gasto político que aún persiste en la administración pública provincial. La idea es reducir gastos burocráticos en unos 500 millones de pesos y al mismo tiempo avanzar en una gestión más ágil y eficiente.
Este proyecto también funciona como elemento de presión para que los legisladores trabajen sobre la posibilidad de reducir su propio presupuesto para el año 2018, que en gobierno estiman en unos 2 mil millones de pesos menos.
Con bajas en impuestos y déficit, la gobernadora Vidal presentó el Presupuesto en la Legislatura bonaerenses.
En el proyecto de Presupuesto General de Gastos y Recursos se establece una baja del déficit y de impuestos al tiempo que se prevé un aumento en el presupuesto para obras.
Los números definidos en el ministerio que conduce Lacunza estiman gastos totales proyectados para 2018 de $ 630 mil millones, mientras que los ingresos totales ascienden a $ 599 mil millones. Resaltan al mismo tiempo que el foco está puesto en el plan de obras públicas y en la inversión social.
Se prevé un superávit corriente, y se contempla un déficit para el financiamiento de inversión en obras. Es decir, que toda la deuda contemplada es para realizar obras de infraestructura que son fundamentales para subsanar la deuda social que acarrea la provincia, según estimaron.
De todas formas, desde la cartera económica detallaron que el pedido de endeudamiento continúa bajando, año tras años, en relación al Producto Bruto Geográfico (PBG).
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