Las intensas nevadas mantienen bloqueados algunos accesos y dejó aislados a los trabajadores del yacimiento minero Tres Quebradas. Las temperaturas llegan hasta -27°C.
Un fuerte temporal de nieve mantiene incomunicados desde el jueves a los trabajadores del campamento minero Tres Quebradas, emplazado a 4.500 metros sobre el nivel del mar en la cordillera de Fiambalá, provincia de Catamarca. Las intensas nevadas y las bajas temperaturas, que este domingo alcanzaron los -27°C, impiden cualquier tipo de traslado.
Las precipitaciones de nieve se sostienen desde hace varios días y dejaron completamente bloqueados los caminos de alta montaña. Como consecuencia, los operarios permanecen resguardados en las instalaciones del campamento, a la espera de que mejoren las condiciones meteorológicas para poder retomar las tareas y descender con seguridad.
Las imágenes registradas en el lugar reflejan la magnitud del temporal: camionetas totalmente cubiertas por la nieve y sectores donde la acumulación supera el metro de altura. Incluso los animales de la zona se vieron afectados por las extremas condiciones climáticas.
A esto se suma la escasa visibilidad provocada por la combinación de las intensas nevadas y las fuertes ráfagas de viento, un escenario que imposibilita el tránsito de personas y vehículos en toda el área.
Tres Quebradas es uno de los principales yacimientos mineros de la región y, por el momento, las operaciones permanecen limitadas. La prioridad es resguardar al personal hasta que los accesos vuelvan a estar en condiciones seguras.
El temporal también impacta sobre gran parte de la cordillera del oeste catamarqueño. Entre los puntos más afectados se encuentra el Paso Internacional San Francisco, que continúa cerrado al tránsito debido a las condiciones extremas.
En ese sector fronterizo se registran temperaturas cercanas a los -22°C y ráfagas que superan los 170 kilómetros por hora, factores que imposibilitan la circulación entre Argentina y Chile.
Las condiciones meteorológicas también afectan la logística y las tareas vinculadas a la actividad minera en distintos sectores de la alta montaña, donde el estado de los caminos mantiene prácticamente paralizado el movimiento de vehículos.
Mientras las nevadas continúan, las autoridades monitorean de forma permanente la evolución del clima para determinar cuándo podrán restablecerse las condiciones mínimas de seguridad.
Hasta entonces, los trabajadores permanecerán dentro del campamento, donde cuentan con provisiones y los recursos necesarios para mantenerse protegidos mientras persista el temporal que afecta a la cordillera catamarqueña.
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