
Boca gualó 0-0 frente a Racing por la sexta fecha y sumó otra actuación deslucida. La Academia tuvo las situaciones más claras, mientras que el equipo de Claudio Úbeda fue reprobado por su gente. Cavani salió entre silbidos en una noche cargada de tensión.
En una noche espesa y con más fricción que fútbol, Boca empató 0 a 0 ante Racing en La Bombonera, por la sexta fecha del Torneo Apertura 2026. El resultado dejó sensaciones encontradas, pero el balance futbolístico volvió a ser negativo para el conjunto dirigido por Claudio Úbeda, que se retiró bajo una nueva reprobación de su público.
Desde el arranque, el encuentro se jugó con pierna fuerte y escasa claridad. No hubo un dominador definido en la posesión y el trámite se tornó rápidamente cortado.
A los ocho minutos, la tensión se trasladó a las tribunas cuando Santiago Sosa pisó el tobillo de Edinson Cavani, quien quedó tendido y visiblemente dolorido. El uruguayo logró continuar, aunque la acción encendió las alarmas en el banco local. Poco después, el propio Sosa fue amonestado tras una infracción sobre Tomás Belmonte.
El desarrollo fue ganando temperatura, con roces constantes y discusiones. Miljevic y Costa vieron la amarilla tras un cruce con empujones incluidos, en una postal que reflejó el tono general del partido. En ese contexto, la primera llegada de peligro fue para la visita: a los 23 minutos, Miljevic sacó un remate potente que pasó apenas junto al palo defendido por Agustín Marchesín.
Boca respondió mediante una pelota detenida. Un centro preciso de Lautaro Blanco cayó en el segundo palo, donde Facundo Cambeses chocó con Marcos Rojo y la pelota atravesó el área sin que Miguel Merentiel ni Ayrton Costa pudieran empujarla. Fue una de las pocas aproximaciones de un equipo que abusó de los envíos largos y nunca logró generar asociaciones en la mitad de la cancha.
Antes del descanso llegó una jugada polémica: Adrián “Maravilla” Martínez impactó con su brazo en el rostro de Costa. El árbitro Rey Hilfer sancionó la falta con tarjeta amarilla, decisión que generó reclamos desde el banco xeneize y aumentó el malestar en el estadio.
El complemento mostró un arranque algo más activo del local. Con poco, Boca insinuó más que en toda la primera mitad, adelantó líneas y llevó gente al área rival. Sin embargo, esa reacción se diluyó rápidamente y el partido volvió a la falta de ideas, con imprecisiones y escasa profundidad.
La ocasión más clara de la noche fue para Racing. Tras una gran corrida de ‘Toto’ Fernández y un centro atrás, Santiago Solari quedó de frente al arco, pero su definición se fue desviada cuando Marchesín parecía sin posibilidades. La Academia volvió a inquietar minutos después con una buena acción colectiva que derivó en un potente remate de Fernández, desviado al córner por el arquero boquense con una estirada espectacular.
Mientras tanto, el clima en La Bombonera se volvía cada vez más tenso. La salida de Cavani desató una fuerte silbatina, acompañada por cantos que reclamaron mayor actitud y reacción del equipo. En busca de energía, Úbeda recurrió a los juveniles Tomás Aranda, Iker Zufiaurre y Gonzalo Gelini, en un intento por modificar la inercia de un equipo sin peso ofensivo.
En el tramo final, Boca merodeó el área rival sin precisión, y Racing incluso estuvo cerca de romper el cero tras un doble cabezazo en el área chica. El pitazo final selló un empate que dejó poco para rescatar y profundizó la preocupación en el mundo xeneize. Con ocho puntos, Boca se mantiene en la zona media de la Zona A, aunque la deuda futbolística y el descontento de su gente volvieron a ser protagonistas.