La categoría abre la temporada 2026 con una carrera inédita en un trazado urbano de 2.509 metros montado en el sur de la Ciudad. Franco Riva largará desde la pole en una jornada que combina automovilismo, shows y actividades para toda la familia.
La categoría TC 2000 volverá a correr este domingo en un circuito callejero en la ciudad de Buenos Aires, un hecho que no ocurría desde hace 13 años. El trazado urbano montado en el barrio de Villa Soldati será el escenario de la primera fecha del campeonato 2026 y promete una jornada que combina velocidad, espectáculo y actividades para toda la familia.
La carrera se disputará en un circuito especialmente diseñado de 2.509 metros que recorre las avenidas Coronel Roca y Escalada, en las inmediaciones del Parque de la Ciudad. El regreso a un callejero representa un hito para el automovilismo argentino, ya que la categoría no competía en un trazado urbano desde hace más de una década.
La actividad comenzó con las pruebas de clasificación, que se desarrollaron ante un importante marco de público. En esa instancia, el campeón vigente, Matías Rossi, registró el mejor tiempo de la jornada con su Toyota Corolla Cross al marcar 1m04s072. Sin embargo, el sistema de grilla invertida del reglamento hará que el piloto de Del Viso parta desde el sexto lugar en la final.
De esta manera, el encargado de largar desde la primera posición será Franco Riva, seguido por Nicolás Palau y Diego Ciantini. Más atrás completarán los primeros lugares Emiliano Stang, Gabriel Ponce de León y Rossi.
Las sesiones clasificatorias estuvieron marcadas por varias interrupciones debido a incidentes en pista, habituales en los circuitos urbanos donde los muros están muy cerca y el margen de error es mínimo. Entre los episodios más destacados se registró el golpe de Matías Capurro contra las barreras de contención, lo que obligó a detener momentáneamente la actividad para revisar las condiciones de seguridad.
El regreso a las calles también responde a la imposibilidad de utilizar el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, actualmente en proceso de obras y remodelación.
Más allá de la competencia, el evento fue pensado como una verdadera fiesta del automovilismo. En el predio se instaló una amplia Fan Zone con simuladores de manejo, exhibiciones de vehículos históricos, réplicas de autos de Fórmula 1, Fórmula 2 y Fórmula 3, además de shows de freestyle motocross y espacios recreativos para chicos.
Los visitantes también pudieron recorrer una muestra dedicada a la historia del autódromo porteño, mientras que clubes de autos clásicos exhibieron modelos de las décadas del 60 y 70. A esto se sumaron juegos inflables, pistas de karting a pedal, puestos gastronómicos y diferentes espacios interactivos para el público.
Durante toda la jornada, los boxes se convirtieron en un centro de intensa actividad. Equipos y mecánicos trabajaron en la puesta a punto de los autos dentro de estructuras tubulares especialmente montadas para el evento, mientras ingenieros analizaban en tiempo real los datos de telemetría para optimizar el rendimiento de cada vehículo.
El secretario de Deportes de la Ciudad, Fabián “Chino” Turnes, destacó la importancia del regreso del automovilismo urbano. “Buenos Aires es una ciudad con enormes atractivos para vecinos y turistas. Con las obras en el autódromo recuperamos esta propuesta de correr en la calle para que lo disfrute toda la familia”, señaló.
La jornada del domingo comenzará temprano con actividad en pista. Antes de la final del TC2000 también competirán las categorías Fiat Competizione y Top Race, que iniciarán sus respectivos campeonatos.
El fin de semana también dejó un momento de preocupación. El piloto Franco Vivian sufrió un fuerte accidente durante las primeras prácticas cuando su Chevrolet Tracker presentó una falla en el sistema de frenos en la recta de la avenida Roca. El impacto contra los muros le provocó la fractura de una vértebra lumbar (L2), por lo que quedó fuera de la carrera, aunque se encuentra fuera de peligro.
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