El chef que trabajó con el portugués reveló los alimentos que evita por completo: sin azúcar, sin harinas refinadas ni comida chatarra, incluso fuera de temporada.
La alimentación de Cristiano Ronaldo vuelve a ser tema de conversación tras las revelaciones de su exchef en Juventus. Lejos de dietas sofisticadas, su rutina se basa en comida simple, pero con restricciones estrictas.
Según Giorgio Barone, el futbolista mantiene un enfoque constante durante todo el año. “Comía cosas normales como la gente normal”, explicó, destacando el consumo de alimentos frescos como pollo, pescado, huevos y arroz integral.
La lista de alimentos prohibidos es clara: comida chatarra, azúcar, gaseosas y harinas refinadas. “Ni siquiera en vacaciones”, remarcó el chef sobre la rigidez de estos hábitos.
El azúcar, en particular, es eliminado incluso en pequeñas cantidades. Esta decisión responde a una búsqueda de rendimiento sostenido y control físico.
Otro aspecto distintivo es la ausencia de lácteos. Barone cuestionó su consumo desde una mirada biológica, y señaló que el delantero directamente los evita en su alimentación diaria.
La dieta no funciona sin disciplina. Ronaldo cena temprano para favorecer el descanso y evitar molestias digestivas. El sueño, según su entorno, es tan importante como el entrenamiento.
Además, evita hábitos comunes entre otros jugadores, como quedarse despierto hasta tarde, lo que suele derivar en comidas poco saludables.
Una de las prácticas más llamativas es que no come antes de los partidos. Esta decisión apunta a sentirse más liviano durante el juego y optimizar su rendimiento físico.
Para su exchef, la diferencia no está solo en lo que come, sino en cómo sostiene estos hábitos a lo largo del tiempo. La constancia, más que la dieta en sí, sería el verdadero secreto.
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