El informe elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA destacó que los alquileres tuvieron un incremento acumulado cercano al 400%, es decir, un 191% por encima del nivel general de inflación.
Un estudio de la UBA reveló que los alquileres aumentaron más del doble que la inflación desde diciembre de 2023. El informe fue elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas.
De acuerdo con datos del INDEC, la inflación acumulada desde diciembre de 2023 hasta febrero de 2026 se ubicó en torno al 209% (Región GBA) . Sin embargo, estos valores simplifican una dinámica mucho más heterogénea: no todos los rubros evolucionaron de la misma manera.
El rubro Vivienda, servicios vinculados y otros combustibles —que incluye alquileres, expensas, electricidad, gas, agua y otros combustibles— fue el que registró el mayor aumento de precios, con un incremento acumulado cercano al 400%, es decir, un 191% por encima del nivel general de inflación. Dentro de esta categoría, se destacan especialmente los aumentos en alquileres (423%), el agua (366%), la energía eléctrica (370%) y, principalmente, el gas natural (766%).
A este rubro le siguieron Comunicaciones, con una suba acumulada del 321% (+122% respecto al nivel general); Educación, con un incremento del 279% (+79%); y Transporte, con una variación acumulada del 255% (+46%).
En el extremo opuesto, los rubros que exhibieron los menores incrementos acumulados de precios fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba del 182%; Equipamiento y mantenimiento del hogar, con una inflación acumulada del 128%; y Prendas de vestir y calzado, con un incremento del 106%.
Al observar el incremento acumulado de precios de distintos productos —principalmente comprendidos en los rubros Alimentos y bebidas, y Bienes y servicios varios— se advierte una marcada heterogeneidad en su evolución. El producto que más aumentó fue el polvo para flan, con una suba acumulada de 424,7%, seguido por el limón (342%), el café molido (308,2%) y la lechuga (292,9%).
En el extremo opuesto, los productos que registraron los menores incrementos de precios fueron la yerba (80,7%), la banana (76,9%), los fideos para guiso (58,7%), el arroz (11,7%) y el azúcar, cuyo precio prácticamente no varió desde diciembre de 2023.
Si se considera específicamente el caso de la carne vacuna, el primer corte que aparece entre los mayores aumentos acumulados es la paleta (230,7%), seguida por el cuadril (228%) y la nalga (225,7%).
Por último, de un total de 59 productos relevados, 32 registran un incremento acumulado de precios superior al promedio del rubro Alimentos y bebidas, que se ubica en torno al 181%.
La inflación del 209% es un promedio que oculta ganadores y perdedores: mientras el gas subió 766% y los alquileres un 423%, el azúcar prácticamente no se movió. Los servicios públicos y la vivienda absorbieron el mayor golpe, en un país donde el salario tardó meses en recuperar terreno.
Detrás de cada porcentaje hay una decisión cotidiana: apagar la calefacción un poco antes, resignar el corte de carne, mudarse a un barrio más lejos. La inflación bajó, pero el gas cuesta hoy casi ocho veces más y el alquiler cuatro veces más que cuando Milei asumió. Para millones de familias, la estabilización macroeconómica llegó después de un reajuste que todavía se siente en la mesa y en la boleta. Los números se desaceleran; el esfuerzo, no.