
El dólar oficial minorista cayó $15 en la última rueda de la semana y cerró a $1.395 en el Banco Nación. La divisa acumula una baja de $85 en lo que va del año.
El dólar oficial extendió su tendencia bajista este viernes y perforó el umbral de los $1.400 por primera vez desde mediados de octubre. Al cierre de la rueda, la cotización para la venta en el Banco Nación se ubicó en $1.395, tras retroceder $15 en la jornada.
En el promedio de bancos, el tipo de cambio minorista finalizó en $1.410,57, consolidando un descenso que ya suma $85 o 5,7% desde el inicio del año.
La dinámica se dio en un contexto de sostenidas compras por parte del Banco Central (BCRA), que en 2026 ya adquirió US$2.412 millones para reforzar reservas. Lejos de presionar al alza, la mayor oferta de divisas permitió a la autoridad monetaria intervenir sin alterar la trayectoria del mercado.
En el segmento mayorista, la divisa también mostró debilidad. El tipo de cambio cerró en torno a $1.374 para la venta, con una caída cercana al 4% en el mes. Ese valor dejó la cotización 16,2% por debajo del techo de la banda cambiaria vigente, fijado en $1.595,93, la mayor brecha desde comienzos de julio de 2025.
Operadores destacan que, tras varios meses moviéndose cerca del límite superior, el mayorista comenzó a alejarse del máximo luego de la corrección en el mecanismo de actualización de las bandas, ahora atado a la inflación.
Las expectativas de corto plazo se mantienen estables. Los contratos de dólar futuro registraron bajas generalizadas de hasta 1,3%, reflejando que el mercado “pricea” un tipo de cambio mayorista en la zona de $1.386,5 hacia fines de febrero. Para analistas privados, la calma podría prolongarse al menos hasta después de la temporada alta de liquidación de la cosecha gruesa, entre abril y mayo.
Entre los factores que explican la actual “paz cambiaria” sobresale el ingreso de dólares asociado al financiamiento corporativo. Colocaciones de deuda en moneda extranjera y un repunte de los préstamos en dólares ampliaron la oferta en el mercado. Ese flujo, señalan en la city, facilitó compras oficiales por más de US$2.000 millones sin generar tensiones en la cotización.
También incidió la estrategia de carry trade, que implica vender dólares para posicionarse en instrumentos en pesos con tasas que superan la devaluación esperada. A ello se sumó, entre fines de 2025 y comienzos de este año, una mayor demanda de pesos por motivos estacionales -gastos de fin de año y vacaciones-, un impulso que ahora comienza a moderarse. En ese escenario, el Tesoro busca absorber excedentes monetarios renovando montos superiores a los vencimientos, lo que introduce cierta estacionalidad en las tasas de interés dentro de cada mes.
En los segmentos alternativos, el dólar blue operó en baja, en torno a $1.430 para la venta. Los financieros mostraron variaciones acotadas: el MEP cedió 0,3% hasta $1.404,31, mientras el contado con liquidación (CCL) se mantuvo estable cerca de $1.447,09. Por su parte, el dólar tarjeta o turista -oficial más recargo del 30% deducible de Ganancias- se ubicó en $1.833.
A los elementos domésticos se agregó la debilidad del dólar a nivel global, en medio de las políticas impulsadas por Donald Trump, un telón de fondo que contribuyó a reforzar la tendencia local. Con este combo de variables, el consenso entre operadores es que el tipo de cambio podría mantenerse estable o incluso con sesgo bajista en los próximos meses, salvo cambios significativos en el frente externo o monetario.