El precio de la nafta no para de subir y cargar un auto mediano es cada vez más difícil. El impacto del conflicto de Medio Oriente resuena en las estaciones de servicio.
La subida de la nafta parece no tener un techo cercano y llenar el tanque de un auto mediano se vuelve una tarea cada vez más difícil para los conductores. En lo que va del conflicto internacional, el incremento del combustible ya superó el 23%, lo que obligó a los usuarios a recalcular sus gastos diarios.
Si miramos cómo evolucionaron los valores de la nafta súper, en enero el litro promediaba los $1.566, para pasar a $1.609 en febrero y finalmente dar el salto a los $2.001 entre marzo y abril. Por el lado de la versión premium, el recorrido fue similar: arrancó el año en $1.780, subió a $1.845 en el segundo mes y hoy ya se posiciona en los $2.207, marcando una brecha importante que afecta directamente a quienes buscan mayor rendimiento para sus motores.
El sector del gasoil tampoco se quedó atrás en esta carrera de ajustes. El tipo común comenzó el año en $1.601, se movió a $1.658 en febrero y actualmente alcanzó los $2.065. Para aquellos que necesitan gasoil premium (Euro), el precio pasó de los $1.809 en enero a los $1.861 en febrero, llegando al valor actual de $2.271 por litro, lo que encarece notablemente los costos de transporte y logística en todo el país.
En este contexto, completar el tanque de un vehículo mediano con unos 50 litros ya exige desembolsar más de cien mil pesos de base. Para los conductores que optan por la nafta premium y cuentan con tanques de 55 litros, la cuenta final supera cómodamente los 120 mil pesos. Mientras tanto, el mercado se mantiene en alerta observando cómo sigue la guerra y qué movimientos deciden hacer las petroleras, en medio de una inquietud generalizada por el golpe que esto significa para la economía de todos los días.
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