La película fue dirigida y producida por Stanley Kubrick, basándose en varios cuentos del escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke, principalmente "El Centinela".
Acá te dejamos cinco razones de por qué es una obra maestra:
Kubrick se propuso hacer una película firmemente basada en la ciencia. Y lo hizo. Las naves espaciales recorren silenciosamente el vacío del espacio en largos “paseos espaciales”, en donde se escucha únicamente la respiración del protagonista.
Los sets en la estación espacial y en el Discovery fueron diseñados para simular la rotación que se necesita para crear gravedad artificial, algo que no se había utilizado en ninguna película. Para esto se construyó una centrifugadora gigante de doce metros de diámetro y dos de ancho.
Una de las premisas de Kubrick era dejar que el poder de las imágenes narraran la historia (de las más de 2’20, sólo 40′ contienen diálogos). El resultado de esto: momentos que aún hoy son íconos de la historia del cine.
La película estuvo nominada en los Premios Oscar en cuatro categorías diferentes, incluida mejor director. Sólo recibió una: efectos visuales.
Se utilizaron métodos innovadores para generar los efectos especiales. Proyecciones frontales (se pueden ver en las secuencias de El Amanecer del Hombre), uso de filtros negativos y la revolucionaria cámara Slit-scan, con la que se realizó la secuencia de la Puerta Estelar, escena única en la historia de la ciencia ficción.
Antes de 2001: Odisea en el espacio, la mayoría de las películas presentaba a los extraterrestres como monstruos invasores a los que había que combatir para salvar a la humanidad. Kubrick plantea unos seres pacíficos, con una inteligencia superior a la humana, pero sin mostrarlo literalmente en la pantalla (los monolitos funcionaban como "representantes" de estos seres) con la función de llevar a la existencia humana a otro nivel.
La ciencia ficción escrita se consideraba un género menor. Al usar la historia de Clarke "El Centinela" como punto de partida para 2001, e incorporar al escritor como co-guionista, Kubrick logró para el género un nivel de respeto, negado durante mucho tiempo.
No hay duda de que 2001 elevó el género de la ciencia ficción. Influyendo en decenas de películas y directores. Sin 2001, no hubieran existido: Solaris (1972) y Stalker (1979) de Andréi Tarkovski, Encuentro cercano del tercer tipo (1977) de Steven Spielberg, La Cosa (1982) de John Carpenter o Interestelar (2014) de Christopher Nolan, entre otras grandes obras.
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