La expareja se reencontró en los tribiunales de San Isidro para destrabar la disputa por el 17% de Pol-ka, un reclamo vigente desde su divorcio.
El reencuentro de Adrián Suar y Araceli González en el Juzgado de Familia N°6 de San Isidro reactivó un conflicto que arrastra más de dos décadas. para intentar resolver la disputa por un porcentaje de acciones de Pol-ka Producciones, la histórica productora televisiva fundada por el actor, le corresponden a la actriz.
Según trascendió en medio judiciales, el eje del reclamo es un 17% de participación accionaria que habría quedado sin definirse tras la venta del paquete mayoritario de la empresa al Grupo Clarín por parte de Adrián Suar. Ese porcentaje minoritario, según versiones periodísticas rondaría los 300 mil dólares,.
Desde el entorno de González sostiuvieron que esa participación nunca fue transferida, mientras que del lado de Suar relativizan el impacto económico del litigio.
La actriz asistió acompañada por sus abogados, quienes impulsaron la ejecución del reclamo bajo una medida cautelar que pesa sobre esas acciones desde hace años. La audiencia tuvo como objetivo explorar un acuerdo entre las partes, y si bien hubo tras instancias de negociación no se lograron avances concretos.
El origen del conflicto se remonta a la separación de la pareja en 2004. En aquel entonces, la división de bienes dejó puntos sin resolver, especialmente en lo vinculado a la productora. Con el paso del tiempo y la posterior venta de Pol-ka, el reclamo de González volvió a tomar fuerza, al considerar que su participación quedó en una “zona gris”.
Lejos del foco mediático durante años, la disputa volvió a instalarse ahora con este nuevo cara a cara judicial. Mientras desde el entorno de la actriz insisten en que se trata de un reclamo legítimo, la otra parte busca bajarle el tono a la cifra en discusión.
La historia entre Suar y González comenzó en los años 90 durante las grabaciones de La Banda del Golden Rocket, donde nació una relación que luego se consolidó con su casamiento en 1997. Tuvieron a su hijo, Tomás “Toto” Kirzner, y se separaron tras varios años de crisis.
Hoy, a más de veinte años del divorcio, el vínculo entre ambos vuelve a cruzarse en el terreno judicial y el desenlace dependerá de si logran alcanzar un acuerdo o si la Justicia avanza con una definición sobre el porcentaje en disputa.
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