El hijo de la exvedette ingresó a la casa mientras los participantes permanecían inmóviles y, apenas vio a su madre, la abrazó, la llenó de besos y le dedicó un sentido mensaje.
En la noche del último día del mes de junio, Santino, el hijo de Yanina Zilli, ingresó a la casa de Gran Hermano Generación Dorada en una nueva entrega del Congelados y para llenar de besos a su mamá.
"Estamos orgullosos de vos y feliz de lo que estás haciendo. Largá todo lo que tengas que largar y no digas nada. Esto pasa como para todos, son momentos, así que hacé lo que sientas y disfrutá de esto que es una etapa" le dijo el joven de 17 años a la exvedette, que estaba inmóvil en un sillón del living.
Santino le contó a su madre que "toda su familia está bien" y saludó especialmente a los jugadores más cercanos a su mamá, agradeciéndoles por “cuidarla”. Además, tuvo un divertido pase de facturas para ella al decirle que “después de separarse unos meses adoptó a otro hijo” en alusión al ya eliminado Franco Zunino.
“Díganle a mi mamá que está linda. Mucha fuerza para todos, más para vos, ma, te amo con mi vida y seguí jugando, sos la mejor mujer del mundo” fue lo último que dijo Santino antes de irse de la casa por la puerta giratoria.
Apenas fue “descongelada”, la Yanina mostró toda su alegría y no paró de agradecer a los gritos a todo el mundo, desde la producción de Gran Hermano hasta el mismo Dios. “Estoy feliz” exclamamaba una y otra vez.
Otro de los momentos emotivos de la noche fue con el ingreso de Roxana, la mamá de Juan Ignacio Caruso más conocido como Juanicar,
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