Nadie discute en Hollywood que el nombre de Nicole Kidman es hoy sinónimo de atracción al público para ver sus películas. Galardonada con las nominaciones y premios más importantes que se otorgan en Hollywood, es además la actriz más ocupada y la mejor pagada en esta Meca de la Cinematografía. A sus últimas películas, El Laberinto (2011), Just Go with It (2011), Trespass (2011), Hemingway & Gellhorn (HBO-2012), y The Paperboy (2012), se le agrega Stoker (2013), la cual motivó de esta entrevista. Tiene por estrenar The Railway Man y la esperada Grace of Monaco. DIARIO POPULAR vuelve a entrevistar a la gran actriz de doble nacionalidad (australiana y estadounidense), aprovechando su reconocida buena voluntad con el periodismo, y nos reunimos con Kidman en uno de los lujosos salones del SLS Hotel en Beverly Hills.
Stoker es un drama de gran suspenso y horror. ¿Cómo fue trabajar para el director coreano Chan-Wook Park? ¿Vio alguna de sus películas?
-Sí, he visto Old Boy (2003) y Thirst (2009). Había terminado de filmar Paperboy, tomé una semana de descanso y de inmediato fui a hacer mi rol en Stoker, que fue muy distinto a todos los que he interpretado anteriormente. Como actriz es algo magnífico trabajar con diferentes directores, diferentes guiones, diferentes caracteres. En lo que respecta al director Park, es increíblemente talentoso como creador fílmico, muy educado, y sabe exactamente lo que quiere. Es una persona intensa pero que habla con suavidad y precisión. Sé que es muy reverenciado en Corea.
¿Qué paso con la barrera del idioma?
-Aunque le parezca extraño, no fue difícil. Cuando hice The Others (2001), trabajé con el director español Alejandro Amenábar, quien en ese entonces hablaba muy poco el idioma inglés. Ahora lo habla bien. Estoy acostumbrada a trabajar con directores extranjeros, y el director Park no habla nada el inglés, pero tuvo un fantástico traductor y no tuve ninguna dificultad. Su estilo de filmar es muy particular, ya que sabe exactamente qué es lo que quiere. Más aún, elige el color del cabello, el color de la piel, qué es lo que usted debe vestir, qué joyas debe usar, elige todo para la filmación. Es un gran talento.
¿Por qué le atraen los roles no convencionales, complicados y misteriosos? ¿Puede ser que son como un antídoto por su vida diaria?
-Es probable. Simplemente siempre trato de buscar cosas no usuales. Crecí leyendo mucho y con una fuerte fantasía de la vida que pienso es importante en la filmación. Usted nunca podrá elegir cosas que siempre resultarán edulcoradas. La vida no es edulcorada. Encuentro que la gran literatura es muy complicada y que hay diferentes motivaciones por cosas distintas, y que hay formas por las cuales el transcurso de la vida es muy liviano y oscuro. Siempre es importante explorar, porque así nos realizamos como seres humanos; tenemos defectos pero aspiramos a ser algo mejor.
¿Qué puede hablar sobre su película Grace of Monaco y en especial, qué es lo que aprendió sobre la vida de Grace Kelly?
-He tratado de honrarla. Investigué mucho sobre Grace Kelly. Me informé y me emocioné con lo que aprendí sobre ella, pero como lo dijo Olivier Dahan (el director), es ficción. Quiero decir que él hizo una película y que no hizo un documental e hizo una trayectoria en particular. Pero mi trabajo fue entender su sentimiento y sólo mostramos seis meses de su vida. Mi interpretación cubre cuando ella ya tenía a Caroline y a Albert, pero Stephanie todavía no había nacido. Se trata de un pequeño período de su vida y la mayor parte está inspirado en el hecho de haber dejado a Hollywood y llegar a ser princesa.
De plebeya a princesa, pienso que el compromiso sicológico fue de una responsabilidad enorme para representarla de ambas formas, ¿verdad?
-Efectivamente, fue una responsabilidad enorme porque era un rol modelo. Intenté encontrar el significado de una actriz abandonando su carrera, una mujer dejando a su país, para entrar en un nuevo rol lo cual me pareció muy interesante. Es una historia de Olivier (Dahan) y de Arash (el escritor Arash Amel). Ellos consiguieron mucha información y construyeron la historia. Obviamente nosotros no estuvimos allá en Montecarlo, pero esperamos y tenemos la esperanza de que sus hijos serán muy felices en la forma que la hemos representado (risas).
¿Fue parte de sus sueños cuando era niña casarse con un príncipe?
-Creo que todas pueden tener ese pensamiento, pero cinematográficamente hay una enorme responsabilidad interpretando a alguien que ha existido en la vida real, pero al mismo tiempo hay un guión basado en investigaciones que el escritor hizo, en este caso fue Olivier Dahan, pero Olivier lo dijo claramente, "si ustedes quieren ver un documental sobre Grace Kelly, hay unos cuantos disponibles". El, como director, no estuvo interesado en documentar su vida. En este film, se tomó algunas licencias artísticas, que estaban de acuerdo para relatar una historia que pensamos, fue muy real y verdadera. Yo quise honrarla y actué con gran respeto y con mucho amor. No la quise poner en un pedestal. La mostré como a una persona real de carne y sangre. Ella fue un hermoso modelo para todos nosotros.
¿Fue algo así como retroceder y actuar algo similar a usted?
-No sentí que hubiera algo similar mío con Grace. Por momentos casi sentí que fui una extensión de ella, porque tuve que crear la forma de hablar como ella y cómo se movía, pero todos en el set me decían que tenía muchas de las cualidades de ella, y yo se los agradecía y trataba de convencerme a mí misma que estaba bien para la película. Ahora estoy por hacer una película de mucho suspenso, y tengo que interpretar a alguien que es totalmente distinta a mí. O sea que estoy saltando de un personaje a otro muy diferente, pero eso ha sido mi vida como actriz.
¿Se siente realizada haciendo roles distintos?
-Me siento muy agradecida de estar en un lugar como actriz, donde tengo oportunidades, porque en estos días hay muchas actrices que no tienen oportunidades para la diversidad. Quedan encasilladas para determinados tipos de roles y tienen pocas oportunidades de filmar. He estado trabajando desde hace veinte años, y es un sueño para una actriz tener esa longevidad en esta industria. Pienso en actrices como Jessica Tandy (1909 - 1994) que filmó hasta el ultimo año de su vida, o como Emanuelle Riva que tiene 86 años y aun sigue trabajando.
¿Qué es lo que mas teme de la vida real?
-¿Qué es lo que mas temo? Pérdida. La pérdida de un ser querido es lo que me asusta, me aterroriza que uno de mis seres queridos esté con dolor y que yo no pueda hacer nada por él.
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