Dice que tras pasar la barrera de los 40 cambió de actitud y que el hecho de trabajar en vivo tantas horas le dio gimnasia para resolver imprevistos al aire y que no se banca "ni la intolerancia ni los invitados violentos"

Bien plantada y con solvencia a la hora de llevar al frente los variopintos destinos de Pamela a la Tarde, el magazine que asoma de lunes a viernes a las 15:30 por América TV, Pamela David, se muestra con ganas de superarse día tras día y, en ese intento de crecimiento sostenido, hallar una mirada mucho más piadosa y contemplativa para con ella misma que le permita disfrutar y conectarse con lo que elige pergeñar.

Reflexiva, poniendo a prueba la solidez que otorgan los años y que se fortalece aún más en el training diario de los programas en vivo en que se viene desarrollando, la chica de hipnóticos ojos verdes que llegó un buen día de Santiago del Estero para intentarlo en la gran ciudad, se abre en diálogo exclusivo. "Me encanta la conducción. Siento que claramente la experiencia me hace sentir más segura y disfrutar, porque antes no me permitía disfrutar. Siempre estaba como mirándome los errores y hoy me permito disfrutar y si pasa algo reírme y disfrutar", recalca, al finalizar su conducción en la reciente entrega de premios Martín Fierro Federal, quién con la madurez pudo relajarse de las presiones.

Es que, más allá de haberse casado con Daniel Vila, dueño de América TV el canal en donde emprende su tarea, y que la observación general de su persona sea por demás punzante, Pamela debió sortear, sobre todo, la propia exigencia y autocritica. "Yo de por sí soy crítica conmigo misma. Y en los últimos años que creo que hay una cosa que nos pasa a las mujeres cuando cumplimos 40 y es que empezamos a disfrutar más y a darle bolilla a las cosas que realmente tienen importancia. Lo que me pasó conduciendo un evento que nada tenía que ver con el canal y lo habitual como los Martín Fierro fue algo hermoso. En otro momento, hubiera estado fijándome en otras cosas en vez del disfrute. Hoy puedo disfrutar, valoro y acepto los buenos comentarios y que me apoyen por el crecimiento", revela esta conductora, modelo y actriz que expresa haber adquirido notable experiencia y soltura en la cotidianeidad de los envíos diarios.

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"Lo que te da un programa en vivo es mucho. El vivo me da resolver. Resolver situaciones inesperadas. Siempre hay situaciones inesperadas que debes resolver sí o sí porque estás al aire", resalta quién desde el reality El Bar TV, se desatacó en diferentes ciclos como La peluquería de Don Mateo y Animales Sueltos y en su etapa como conductora en Fuera de foco, Jugá, Desayuno Americano, Gran Hermano 2015/16 El Debate y el actual Pamela a la tarde. Compenetrada con el rol de animadora, David, que paradójicamente no tolera la intolerancia y ya no cree en la clase política, dice estar en cada detalle del ciclo vespertino que lleva su nombre y su sello. "El panel lo elegí todo yo", informa.

"Me levanto como todas las mamás. Llevo a los chicos al colegio temprano, a las 6 y media. Vuelvo a mi casa y empiezo a leer el diario, es como mi momento", ilustra su rutina diaria. "A veces los llevo a los chicos con la campera y el pijama abajo para volver a seguir con el pijama. Pero ya a las 11 salgo. Ya me bañé, ya leí el diario y a las 11 salgo de casa porque a las 11.30 estoy en Jotax (la productora). Me gusta estar en la previa de la pre producción. Al canal llego a la 1 o una y media. Y el programa empieza 3 y media", indica la mujer consiente de que, hoy por hoy, elige bajar los decibeles de la agresión que, ya de por sí, inunda la pantalla.

"Todo va cambiando. Este año justamente no tolero la intolerancia entonces no la sé manejar. En otro momento, tal vez, tenía un carácter de pelearla, seguirla, imponerme en una discusión. Hoy siento que hay mucha agresión y ya basta. Demasiado hay con las malas noticias como para encima tener personajes violentos de invitados. No me banco los invitados violentos", es contundente.

"Yo me cuestiono cuando aparecen denuncias porque nosotros animamos a denunciar, pero a la vez la justicia es tan lenta que a veces pasan años y años sin que nada se resuelva. Me siento mal de haber animado a denunciar y que todo quede en la nada. Lo más incómodo es cada vez que contamos una denuncia y que queda en la nada o se mueve lenta", considera, por último.

Pamela viene recuperando ánimos tras sorpear difíciles momentos de salud de su marido, Daniel Vila. "El año pasado en que acompañé a mi marido fue muy muy difícil", sostiene Pamela con tono suave. "Ir a trabajar con la mejor sonrisa, tratar de entretener no es fácil. Tiene esas cosas la televisión. Por ahí la radio es diferente. Pero en la tele hay que ponerle una buena cara igual. Por eso cuando fui nominada al Martín Fierro como conductora fue importantísimo. Más allá de no habérmelo ganado. Esa nominación fue espectacular", asegura.

Un casting para buscar panelistas

Cuestionada por el tenor de las preguntas (en especial las que se le hicieron cuando fue de invitada Ernestina Pais) del juego Dilema, que ocupa el flamante segmento de Pamela a la Tarde, ella aclaró que las situaciones que se presentan son hipotéticas. "Dilema es un formato que a mí me encantó. Lo tenía la productora Jotax ya que lo hizo Fantino. Yo amaba ese formato y este año pudimos arreglar los derechos como para poder hacerlo. Tiene que ver con renovar el programa", comenta. "También hay otro cambio en el programa. Después de las vacaciones de invierno empezamos a hacer una especie de reality buscando a la mujer de la tarde donde mujeres reales van a competir para ser panelistas. Ya hay una preselección de 12 mujeres. El casting fue genial. Estoy ansiosa para que comience

"Algún día el Martín Fierro será mío", dice

Hace unos días en un hotel cinco estrellas de Termas de Río Hondo, Pamela David junto a Hernán Lirio, se lució en la conducción de la entrega de estatuillas del Martin Fierro Federal. Transmitido por la Televisión Pública Argentina, el evento la ubicó en un lugar diferente al que en los últimos tiempos se reconoce. "Después de la conducción que salió en otro canal que no tiene nada que ver con América, recibir felicitaciones para mí es muy valioso. Estoy muy agradecida por la oportunidad. Ya es la segunda vez que conduzco un Martin Fierro Federal. Los protagonistas son los programas y los que tiene que brillar son los nominados y la conducción es diferente de lo que hago siempre. Disfruté mucho la oportunidad", asegura.

- Con ya dos conducciones en entregas de premios Martin Fierro y varias nominaciones a la labor como conductora ¿qué lugar ocupa el premio para vos?

-Son importantes los premios. Para mí en lo personal cada nominación es un reconocimiento tan grande. Algún día lo voy a ganar. Pero en el mientras tanto entiendo que hay personas que lo merezcan y entiendo las reglas del juego y algún día será mío. Entonces me parece hermoso el reconocimiento de estar entre las mejores. Es un montón. El año pasado tuve un año muy difícil en lo personal acompañando a mi marido en las operaciones que ya son conocidas, entonces creo que fue valioso el haber ido a trabajar igual en esas condiciones y el reconocimiento fue verdaderamente para mí una caricia al alma. El haber estado nominada fue un logro. Y algún día, cuando Dios disponga, será mío. Y sino igual es espectacular de verdad estar nominada.

No abandona la actuación

"Siempre estoy en la búsqueda. Siempre estoy queriendo aprender. Soy como una esponja que quiere absorber", confiesa a viva voz la conductora de Pamela a la Tarde. "Y disfrutando de lo que hago, pero en la búsqueda siempre. De acá a 10 años me gustaría seguir en la conducción, más con el periodismo tal vez". En esa constante búsqueda, atrás quedó la experiencia de Desayuno Americano, donde se afirmaba incluso en el terreno político entrevistando a los candidatos de entonces. Hoy la decepción le gana a Pamela. "Estoy un poco desesperanzada tal vez. En un año electoral sin ganas de entrevistar a ningún político porque son uno peor que el otro. Con Scioli, por ejemplo, cuando vino a Desayuno terminó pasando lo que decía. Pero ya no tengo muchas ganas de hacer notas con los candidatos", asegura a diferencia del ciclo pasado. ‘Desayuno Americano fue una experiencia hermosa que me gustó mucho hacerlo. Ahora a la mañana está Involucrados que les va bárbaro. Es un gran programa, pero para mí Desayuno fue un programa que me hizo crecer. En la búsqueda he hecho otra cosa. Me gustaría volver con la actuación. A mí el teatro me apasiona, pero el teatro a la noche es un poco tirano para la familia. Pero algún día ahora que están más grandes, casi 7 Lola y Felipe 12, volveré.

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