La expareja de la panelista rompió el silencio en horas del inicio de un juicio que ella le hace por Violencia de Género. "Mi hija tendría que vivir en una casa normal".
En horas en donde comenzó el juicio por Violencia de Género que María Fernanda Callejón le está haciendo a su expareja y padre de su hija, Giovanna, Ricky Diotto, se conoció que tuvieron que vender la casa que tenía en zona norte y que habían comprado juntos con un crédito UVA. Al momento de deshacerse de la propiedad, la misma acumulaba una deuda millonaria acumulada por lo que tuvieron que usar gran parte del dinero de la transacción para cancelar el saldo.
"Mi hija es una reina y tendría que vivir en una casa normal. Es decisión de Fernanda seguir haciendo esa vida de diva con el riesgo que implica para mi hija", planteó Ricky, ante la cámara de Desayuno Americano, por América, al hablar de las actuales "condiciones de vida" de la menor de edad.
"¿Si voy a pedir la tenencia? Lo estoy evaluando. Nadie piensa que mi hija se quedó enero y febrero sola todas las mañanas de 7 a 13 en un hotel, donde cualquiera entra con una tarjeta magnética puede hacer un desastre", adelantó el odontólogo. "Con la plata que gasta en la camioneta podría alquilar un departamento, cualquiera elegiría comprar un auto más chico y alquilar algo. Ella no".
"El día que me separé y me fui de casa, nos dimos un abrazo hermoso, lloramos juntos por lo que construimos y un año después, me hizo una denuncia con la abogada que está presa", remarcó el ex de la panelista de La mañana con Moria, el programa de Moria Casán, en El 13.
"La gente se olvida de las cosas, su abogada está presa porque lideró una banda con secuestro extorsivo. Mi hija es mi vida", declaró, en voz alta, Ricky, ante las preguntas del periodista Bruno Incicco.
"Mi relación es espectacular, disfruto mucho con ella, tengo un vínculo inquebrantable y no me lo va a sacar nadie. Es lo único que me importa", cerró, Diotto, contundente en sus dichos.