El conductor de Gran Hermano, Generación Dorada, que acaba de "bajar el telón" contó lo que más le costó atravesar durante los largos meses de reality.
En los minutos previos a comenzar la gran final de Gran Hermano, Generación Dorada, Santiago Del Moro estuvo presente en una nota y reveló lo que más sufrió durante el más de medio que duró esta última edición del programa. "Ser buen padre es lo único que me importa porque creo que cuando la vida pega la vuelta, los hijos te pasan factura de todo".
“Mi hija más chica se me atrinchera en la puerta y cuenta los días que faltan para que termine”, confesó Santiago, durante un móvil con LAM, el programa de Ángel De Brito en las noches de América, al reconocer las "secuelas" familiares que le generaron los siete meses que duró el reality show que acaba de terminar.
"Ser buen padre es lo único que me importa porque creo que cuando la vida pega la vuelta, los hijos te pasan factura de todo", reflexionó el conductor, en voz alta, sobre el motivo por el que tanto le importa cumplir, de la mejor forma posible, con el rol más importante de su vida.
"Es lo más importante para mí, después el resto sí, soy un adicto al laburo, pero la paternidad no es joda", agregó, Del Moro, reflexibo, sobre lo que sucede puertas adentro de su casa, con el clan que supo construir con su esposa.
“Tengo un par de cosas que tengo que elegir en estos días ,a ver que voy a hacer”, anticipó Santiago, sobre cómo podría seguir su camino profesional considerando que, en los últimos meses, se hablaron de tres propuestas concretas. Por un lado, a Del Moro le ofrecieron volver a estar al frente de Intratables, el programa político que supo estar en el prime time de América.
Por el otro, conducir la nueva edición de Gran Hermano, de cara al 2027. Y, por tercera opción, ser quien presente Got Talent, uno de los programas de entretenimientos que Telefe tiene pautada en su grilla, para el próximo año. Veremos por cual se define, antes de cerrar este año.
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