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La tristeza del arquero mientras era retirado del campo de juego. Foto: AP.
La rotura de ligamentos del arquero abre la puerta a un reemplazo tanto en la Copa Libertadores como en el torneo local. El club analiza si apostar por Brey o salir al mercado en busca de experiencia.
La grave lesión de Agustín Marchesín, rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, obliga a Boca Juniors a reconfigurar un puesto clave justo en un tramo decisivo de la temporada. En ese contexto, el reglamento ofrece alternativas, aunque con matices importantes tanto en la Copa Libertadores como en el ámbito local.
En el plano internacional, la normativa de la CONMEBOL es clara: Boca puede reemplazar a su arquero lesionado en cualquier instancia del torneo, incluso durante la fase de grupos. Para hacerlo, debe presentar la documentación médica que certifique la gravedad de la lesión y realizar el cambio hasta 24 horas antes del próximo partido. El nuevo arquero ocupará el lugar de Marchesín en la lista y deberá utilizar su mismo número de camiseta.
Sin embargo, hay una condición clave: si Boca decide reemplazarlo ahora, Marchesín no podrá volver a jugar esta edición de la Copa, aun si se recupera antes de tiempo. Esto introduce una variable estratégica para el club, que podría optar por esperar a los octavos de final, instancia en la que se habilitan cambios adicionales en la lista, para no perder definitivamente al titular en el torneo.
Otro punto reglamentario a considerar es que el refuerzo no puede haber disputado la fase de grupos para otro equipo en esta misma Libertadores, aunque sí podría haber jugado instancias previas. Además, debido al cierre del sistema de transferencias internacionales (TMS), el reemplazo debería surgir del mercado local.
En paralelo, en el fútbol argentino bajo la órbita de la AFA, Boca también tiene margen de maniobra. Dado que la recuperación de Marchesín demandará entre seis y ocho meses, el club puede solicitar un cupo extra por lesión para incorporar un jugador en el Torneo Apertura. Para ello, debe cumplir ciertos requisitos: que la lesión ocurra antes del 70% del campeonato y que el futbolista haya participado en al menos el 25% de los partidos, condiciones que en este caso se cumplen.
Mientras tanto, el arco será ocupado por Leandro Brey, con Javier García como alternativa. Sin embargo, la poca continuidad reciente de ambos —especialmente en partidos de alta exigencia— es uno de los factores que empuja al Consejo de Fútbol, encabezado por Juan Román Riquelme, a evaluar la llegada de un arquero con mayor experiencia.
La decisión final no será únicamente reglamentaria, sino también deportiva: sostener a Brey y apostar al desarrollo interno o salir al mercado en busca de una solución inmediata para un puesto determinante. Boca, otra vez, juega un partido clave fuera de la cancha.
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