Luego de la victoria de Boca en Chile, por la primera fecha de la Copa Libertadores, micros con hinchas xeneizes fueron atacados a piedrazos.
Un nuevo episodio de violencia volvió a sacudir al fútbol sudamericano y tuvo como protagonistas a hinchas de Boca Juniors durante su regreso desde Chile. Tras el triunfo del conjunto “Xeneize” frente a Universidad Católica por la primera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2026, varios micros que trasladaban simpatizantes argentinos fueron atacados en plena ruta.
Los vehículos fueron interceptados en distintos tramos del trayecto y recibieron agresiones. Los atacantes arrojaron piedras de gran tamaño que impactaron contra las unidades, provocando la rotura de vidrios y momentos de extrema tensión entre los pasajeros. Si bien se registraron personas heridas, hasta el momento no se precisó la cantidad exacta ni la gravedad de las lesiones, que en principio no serían de consideración.
Las imágenes que comenzaron a circular tras el hecho evidencian la magnitud del ataque: ventanillas destrozadas y proyectiles incrustados en la carrocería de los micros. Frente a este escenario, los choferes optaron por no detenerse y continuar el recorrido con el objetivo de resguardar la integridad de los pasajeros, logrando finalmente arribar a Mendoza, donde los afectados recibieron atención médica y realizaron las denuncias correspondientes.
Una de las hipótesis que se maneja vincula el ataque con un posible ajuste de cuentas por incidentes ocurridos en 2023, cuando hinchas de Colo Colo denunciaron haber sido agredidos en las inmediaciones de La Bombonera al intentar colgar una bandera de su club. Este antecedente alimenta la sospecha de una represalia, aunque hasta el momento no hay responsables identificados.
El hecho se suma a un contexto de tensión que ya se venía registrando en la previa del encuentro. Días antes del partido, un simpatizante de Boca había sido víctima de un robo en Santiago de Chile, lo que encendió las alarmas en torno a la seguridad de los visitantes. Incluso, para el duelo se había dispuesto un importante operativo con presencia de carabineros, seguridad privada y sistemas de control como Tribuna Segura, aunque estos dispositivos no lograron prevenir los incidentes fuera del estadio.
Mientras Boca celebra un resultado clave en lo deportivo, lo ocurrido deja nuevamente en evidencia la problemática de la violencia en el fútbol, especialmente en competencias internacionales donde los traslados de hinchas implican mayores riesgos. Un escenario que vuelve a plantear la necesidad de reforzar medidas de prevención para evitar que la pasión quede opacada por hechos de inseguridad.
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