De Independiente Rivadavia a Italia y de regreso para explotar: Tomás Palacios, el defensor que en solo 8 partidos pasó de promesa a sorpresa en la Selección Argentina.
El ascenso de Tomás Palacios no responde a una casualidad ni a un golpe de suerte. Aunque su presente en Estudiantes de La Plata parece explosivo, ocho partidos le alcanzaron para meterse en la Selección Argentina, la historia detrás es mucho más extensa y planificada.
El club lo seguía desde sus inicios en Talleres de Córdoba y su crecimiento en Independiente Rivadavia, donde sumó rodaje importante, superó los mil minutos en cancha entre torneo local y copas y terminó de consolidar un perfil que ya prometía: zurdo, firme en la marca, con buen juego aéreo y salida limpia.
Ese salto en Mendoza fue determinante para su carrera. Su rendimiento sostenido llamó la atención del mercado europeo y en 2024 el Inter de Milán ejecutó su compra por una cifra cercana a los seis millones de euros.
Ya en Italia, Palacios tuvo su primera experiencia en la élite con un paso por AC Monza, donde disputó 8 partidos en la Serie A. Allí empezó a adaptarse a un contexto mucho más exigente, tanto en lo físico como en lo táctico, incorporando conceptos de juego que hoy se reflejan en su evolución.
Cuando parecía que su desarrollo seguiría en Europa, Estudiantes reapareció en escena. El seguimiento nunca se interrumpió y en 2026 encontró la ventana para sumarlo.
En esa gestión fue clave Juan Sebastián Verón, que logró destrabar su llegada a préstamo. Ya en La Plata, Palacios respondió de inmediato: en pocos partidos mostró personalidad y solidez, lo suficiente para meterse rápidamente en el radar de Lionel Scaloni, quien lo convocó para el amistoso ante Selección de Guatemala.
Con 22 años y 1,96 metros, combina presencia física con buena técnica y versatilidad defensiva, incluso con la capacidad de adaptarse a distintos roles en la última línea.
Su recorrido, que incluye formación en el fútbol argentino, consolidación en Independiente Rivadavia y aprendizaje en Italia, explica la madurez con la que irrumpió en Primera División.
Además, la operación tiene peso económico: Estudiantes posee una opción de compra superior a los seis millones de euros.
Con Palacios ya en la órbita de la Selección, esa cifra empieza a proyectarse como una inversión estratégica. Si sostiene el nivel, el club podría capitalizar tanto en lo deportivo como en el mercado. De seguimiento silencioso a irrupción total en pocos meses, su historia ya se instala como uno de los casos más llamativos del fútbol argentino actual.
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