El Campeonato de Primera División ya no tiene candidatos claros: hubo 12 semifinalistas distintos en los últimos tres torneos, disputados en apenas un año y medio.

River, Rosario Central, Argentinos Juniors y Belgrano disputarán las semifinales del Torneo Apertura 2026. Platense (campeón), Independiente, Huracán y San Lorenzo llegaron a esa instancia en el Apertura 2025 y Estudiantes (campeón), Gimnasia, Boca y Racing en el Clausura 2025. El fútbol argentino tuvo 12 semifinalistas distintos en los últimos tres torneos, disputados en apenas un año y medio. Acá, las 10 razones de la nueva era sin candidatos claros.

1) El formato de playoffs

El formato de playoffs después de la primera fase le quitó peso a la regularidad que históricamente definía a los mejores equipos del campeonato. La tabla ya no alcanza para marcar candidatos claros porque, una vez terminada la etapa de zonas, empieza otro torneo completamente distinto.

No basta con ser el mejor o uno de los mejores equipos de la fase regular: después hay que revalidarlo en cruces mata-mata que, además, son a partido único. Ese contexto aumenta enormemente las posibilidades de sorpresa: un detalle como un error, una expulsión, una buena actuación del arquero rival y una tanda de penales pueden eliminar al favorito. El octavo de una zona puede terminar campeón, como sucedió con Estudiantes en el Clausura 2025.

Sin embargo, este factor por sí solo no explica la nueva era del fútbol argentino. La Liga MX también tiene playoffs y, aun así, América ganó tres de los últimos cinco títulos y Toluca los otros dos. El formato influye, pero necesita combinarse con otros factores para generar semejante paridad.

2) La silla eléctrica de los entrenadores

En el fútbol argentino casi no existen los proyectos sostenidos por convicción. Tres malos resultados alcanzan para poner en duda cualquier ciclo. La paciencia se redujo al mínimo y los entrenadores viven permanentemente bajo presión.

La estadística lo refleja: 13 técnicos ya han dejado su cargo entre los 30 equipos de Primera División en pleno mayo de este año con la reciente ida de Carlos Tevez de Talleres. En ese contexto, los equipos rara vez logran construir una identidad futbolística sólida y duradera.

Los cambios constantes provocan rendimientos inestables. Muchos clubes pasan de pelear un torneo a desmoronarse en el siguiente porque nunca llegan a consolidar una idea. La consecuencia es un campeonato cada vez más impredecible, donde cuesta muchísimo sostener protagonismo durante varias competencias consecutivas.

3) Planteles de modernidad líquida

Los equipos se arman y desarman permanentemente. Los mejores futbolistas —ya sea figuras consolidadas o juveniles que explotan rápidamente— suelen ser vendidos en poco tiempo por necesidad económica o por oportunidades imposibles de rechazar.

La mayoría de los clubes argentinos deben reconstruirse cada seis meses: los grandes, como mucho, logran sostener una base durante un año. Así, resulta muy difícil consolidar sociedades futbolísticas y proyectos deportivos de largo plazo.

La lógica del fútbol argentino parece encajar con el concepto de “modernidad líquida” desarrollado por Zygmunt Bauman: domina lo efímero, lo cambiante y lo inestable. Todo se transforma demasiado rápido y eso vuelve muy difícil sostener hegemonías.

4) El momento de los grandes

Boca, River, Racing, Independiente y San Lorenzo llegaron a una semifinal de los últimos tres torneos con mucha más jerarquía y logrando resultados concretos que funcionamiento aceitado. Ninguno logró competir hasta el final en dos de tres y mucho menos en los tres últimos campeonatos.

El Xeneize y el Millonario vienen fallando en los últimos mercado de pases, invirtiendo mucho sin lograr constancia de una identidad futbolística y resultados. La Academia apostó al plano internacional y el Rojo y el Ciclón, que conviven con deudas, les está costando ser competitivos.

De esta manera, los clubes medianos o chicos con orden institucional, buen nivel de scouting para fichar bien y barato y proyectos coherentes con apoyo dirigencial achicaron la distancia con los grandes y le compiten de igual a igual e incluso los eliminan de las competencias.

5) El desgastante calendario

La cantidad de partidos, viajes y competencias crece año tras año y el desgaste empieza a sentirse cada vez más. Entre torneos locales, copas internacionales, fechas FIFA y calendarios ajustados, sostener un alto nivel físico y mental se volvió extremadamente difícil.

Los equipos llegan cansados a muchos tramos decisivos de la temporada y eso reduce diferencias. Los planteles más poderosos ya no logran imponer tanta superioridad porque tampoco pueden sostener intensidad durante tantos meses.

La acumulación de desgaste genera más lesiones, rotaciones permanentes y rendimientos irregulares. Y cuando ningún equipo logra mantenerse en plenitud demasiado tiempo, la paridad aumenta naturalmente.

image

image

6) El contexto de excesiva presión

La exigencia permanente de dirigentes, hinchas y medios genera un clima cada vez más hostil para sostener procesos. La presión por ganar inmediatamente desgasta ciclos y acelera decisiones. Las redes sociales acrecentaron este ítem: hay opiniones, mayormente críticas, a toda hora.

Los entrenadores cambian rápido, los jugadores quedan señalados enseguida y cualquier derrota genera crisis. En ese contexto, los equipos viven en constante inestabilidad emocional y deportiva.

La consecuencia es clara: cuesta muchísimo construir funcionamiento, confianza y continuidad. Los planteles se modifican permanentemente y los proyectos rara vez alcanzan maduración. Esa dinámica alimenta todavía más la imprevisibilidad del campeonato argentino.

7) La globalización del scouting

La información ya no pertenece solamente a los clubes grandes. Hoy casi todos los equipos tienen acceso a herramientas de análisis de datos, videos, scouting internacional y seguimiento estadístico. La diferencia en la detección de talento se achicó muchísimo.

Clubes medianos y chicos lograron profesionalizar áreas deportivas y encontrar futbolistas baratos pero rendidores en categorías menores, ascenso, ligas regionales o mercados poco explorados. Argentinos Juniors, Defensa y Justicia, Talleres o Platense crecieron mucho desde esa lógica.

Antes, los grandes concentraban casi todo el talento joven del país. Hoy cualquier equipo puede descubrir, potenciar y competir con jugadores de buen nivel sin necesidad de presupuestos gigantescos.

8) La igualdad física

La preparación física se profesionalizó en todo el fútbol argentino. Hoy ya no existe una diferencia tan marcada entre los grandes y los equipos medianos desde lo atlético: casi todos corren, presionan e intensifican de manera similar.

Los cuerpos técnicos de los clubes trabajan con tecnología, GPS, nutrición y planificación avanzada incluso en clubes con presupuestos mucho menores. Esa evolución física emparejó muchísimos partidos y redujo ventajas históricas que antes se imponían desde la jerarquía individual.

9) El crecimiento de las inferiores

Muchos clubes medianos mejoraron muchísimo su trabajo formativo y empezaron a competir con juveniles de gran nivel. Ya no son solamente River, Boca o Argentinos Juniors los que producen futbolistas preparados para Primera División. Talleres, Rosario Central, Vélez potenciaron estructuras de inferiores capaces de sostener competitividad sin depender exclusivamente del mercado y muchos equipos siguen su camino.

10) El impacto del VAR

La llegada del VAR también modificó parte de la lógica competitiva del fútbol argentino. Más allá de las polémicas que todavía genera, la tecnología redujo errores arbitrales decisivos y achicó algunos márgenes que históricamente podían inclinar partidos cerrados a favor de los equipos grandes.

En campeonatos cada vez más equilibrados, donde muchos encuentros se definen por detalles mínimos, un penal, un offside o una expulsión revisada cambia por completo el desarrollo de un cruce. El margen de influencia humana, que cobraba a favor del club ante la duda en general, disminuyó y ayudó a achicar diferencia entre los clubes.

Aunque sigue lejos de eliminar las controversias, la tecnología aportó un contexto más parejo y contribuyó a esta sensación de imprevisibilidad permanente que domina al fútbol argentino actual.

ADEMÁS: El primer stand oficial de Franco Colapinto en Argentina: dónde queda y qué venden

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados