En un partido que fue un monólogo de los de Florencio Varela, Defensa y Justicia se impuso con mucha claridad por 3 a 0 ante Sol de Mayo y avanzó a los 16avos de final de la Copa Argentina. Nicolás Stefanelli, Alexander Barboza y Andrés Ríos gritaron para el Halcón.
No hubo paridad alguna. Las diferencias entre un equipo que milita en el Federal B y uno de los mejores de la Primera División se expuso desde el minuto cero y fue el argumento más grande a la hora del juego. Distintas jerarquía, jugadores de primer nivel contra semi profesionales y dos ideología distintas se expusieron a lo largo de 90 minutos y fueron el argumento de una victoria que nunca estuvo en duda.
Una y otra vez, por el centro y por las bandas, El Halcón de Varela fue al ataque una y otra vez, pero la definición se presentaba como una materia pendiente. Parecía que los cinco partidos disputados en 17 días se comenzaban a sentir en los últimos metros.
Los de Viedma no hacían otra cosa que aguantar los embates de un equipo que tiene en claro a qué juega. Cada vez que intentaron atacar, las respuestas de Defensa parecían tratar de disuadirlos.
El complemento comenzó con un Defensa y Justicia todavía más lanzado al ataque. Y en poco tiempo las cosas se pusieron en su lugar: a los 7 minutos de juego, tras una exquisita habilitación de Andrés Ríos, Stefanelli no perdonó frente a Nahuel Astutti. Minutos después, tras una catarata de ataques, Barboza se elevó en un corner y estampó su testazo junto al palo.
El partido siguó su rumbo lógico: un ataque frenbético y monótono de Defensa ante un Sol de Mayo que sólo pudo soportar.
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