Este sábado, el partido entre el Manchester United y el Wolverhampton por la sexta fecha de la Premier League contó con un visitante muy especial. Alex Ferguson, el técnico que llevó al conjunto inglés a la gloria durante las décadas del 90' y 2000, volvió por primera vez al estadio donde levantó tantas copas, luego de haber sufrido una hemorragia cerebral que casi acaba con su vida en mayo.
Horas antes, el club había tuiteado una foto del ex técnico escocés de 76 años en las inmediaciones del estadio y pidió a los hinchas acercarse al Old Trafford más temprano para un homenaje al técnico más ganador en la historia del club.
Minutos antes del encuentro, el escocés fue presentado por la megafonía del estadio e ingresó a las gradas, recibiendo una ovación de más de un minuto de largo de parte de los fanáticos del United.
El ex DT, que declaró estar "sobrepasado" por las muestras de cariño de la gente, respondió con aplausos y sonriente.
"Manifiestamente, el camino ha sido largo y mejoro poco a poco, haciendo lo que me dicen mi hijo y los médicos"
"Para ser sinceros, estoy un poco nervioso, quizá un poco tenso porque creo que mi último partido fue en abril contra el Arsenal. Hace mucho, pero lo bueno es estar de regreso y sólo espero que ganemos hoy", declaró poco antes a la televisión del club.
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