En la pretemporada en Miami, con el año dando los primeros pasos, Gallardo anotó tres objetivos deportivos para el equipo: seguir con la tendencia de lograr un título por semestre con el bonus track de volver a eliminar a Boca; conseguir el pase a las rondas finales de la Libertadores sin el desgaste del sufrimiento, y sumar muchos puntos para recuperar el terreno en la Superliga y lograr una plaza copera.
Pues bien, ya le puso el tilde positivo a los primeros dos y ahora tiene tres partidos para poder asegurarse una competencia internacional el año que viene. Todo comenzó con aquél encuentro ante Boca que desbloqueó al equipo, y a menos de un mes de terminar la competencia, Gallardo puede sentir que sus planes se cumplieron. En la pretemporada, la primera mira estaba apuntada a Boca y al 14 de marzo en Mendoza, la final del ganador del torneo local y la Copa Argentina. El equipo empezó a armarse para ese partido, y los siete juegos anteriores servirían para aceitar la fórmula y de paso recuperar el terreno perdido en la Superliga donde estaba de mitad de la tabla para abajo y sin plazas coperas. Aquellos meses fueron malos, el equipo no aparecía y sólo sumaba decepciones. Fueron sólo dos triunfos, tres derrotas y un par de empates improductivos.
El primer objetivo debía ser la llave y lo fue. River levantó la octava maravilla copera en apenas 4 años de gestión y el cielo se le abrió. Un triunfazo llamó a otros y aquél desbloqueo allanó el camino para avanzar a la siguiente ronda. El equipo fortaleció su cabeza tras ganarle a Boca, y no es casual que haya triunfado ante Emelec y Santa Fe de visitante con mentalidad copera. Esos resultados resolvieron el asunto del segundo objetivo. Ahora le queda el más complejo, porque ahí sí que el pasado lo condena.
La baja cosecha de puntos en la primera parte de la Superliga, cuando estaba enfocado en la Libertadores del 2017, y el mal inicio de la segunda parte de este torneo en este 2018 lo pusieron al borde de no jugar por nada a nivel internacional en el 2019. Llegó a estar a una decena de puntos de la Sudamericana y a casi el doble de la Libertadores. Por eso el tercer objetivo se le hizo casi milagroso. Por ahora tiene aire porque ganó de manera consecutiva seis juegos, siendo el actual equipo de mejor racha. Por eso, está cerca de la Sudamericana, apenas a un triunfo y con un partido menos ya que debe completar el jueves que viene el postergado con Estudiantes. Pero es casi imposible la quinta plaza de la Libertadores 2019, ya que si bien numéricamente está a 7 con 9 en juego, hay siete equipos entre esas líneas de clasificación.
Aun logrando los tres triunfos, Colón el lunes que viene, Estudiantes el jueves y San Lorenzo el domingo venidero, no le alcanzará. De todos modos hay otros caminos: la Copa Argentina que podría tener fecha de inicio antes del receso -juega contra Central Norte- o el premio mayor de ganar la actual Libertadores. En apenas 10 días, River, cierra su semestre, por ahora con una misión que en gran parte se puede decir que está cumplida.
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