En una charla íntima con Popular, el delantero ecuatoriano, que es uno de los goleadores del torneo, repasó su historia de superación, reveló su amor por Argentina y habló de sus sueños en Huracán.
"No voy a dar por perdido ningún balón porque quiero demostrarle a la gente que realmente quiero estar acá y hacer las cosas bien". Tras iniciar su carrera en su Ecuador natal y jugar en el extranjero en los países de Brasil, Bulgaria, México, Turquía y España, Jordy Caicedo parece haber encontrado su lugar en el mundo en Huracán: lleva cuatro goles -incluido uno para ganarle el clásico a San Lorenzo- en cinco partidos y es uno de los goleadores del Torneo Apertura.
"Sueño con terminar goleador de un campeonato tan prestigioso y competitivo como es el argentino", contó Caicedo, quien lidera la tabla de artilleros junto a David Romero (Tigre) y Leandro Díaz (Atlético Tucumán) en este inmejorable comienzo de su historia con el club de Parque Patricios.
En una charla íntima con Popular, el delantero ecuatoriano de 28 años, que ya fue ovacionado por el pueblo quemero en el Ducó, reveló su historia: "Tuve una infancia dura, pero me enseñó a ser quien soy". Además, el 9 -que espera el llamado de Becaccece para jugar la Copa del Mundo- habló de su amor por Argentina y sus objetivos en Huracán.
Su gol que le dio el triunfo a Huracán en el clásico con San Lorenzo hace unos días.
-¿Cómo fue tu infancia en la ciudad de Machala?
-Tengo muy lindos recuerdos. Éramos muchísimos chicos en el barrio y crecimos jugando. Fue una etapa muy especial. Más allá de que había muchas necesidades, nos divertíamos mucho. Vengo de una familia humilde, lo que me obligó a trabajar desde chico. No porque mis padres me obligaran, sino porque siempre quise ayudar a mi familia. Cuando tenía tiempo, me gustaba darle una mano a mi papá en su trabajo. Fue una infancia algo dura, pero muy linda. No me arrepiento de nada: me enseñó a ser quién soy hoy.
-Contaste que creciste en un barrio peligroso. ¿Cuáles fueron las situaciones más duras que te tocaron vivir?
-No era el barrio más peligroso de Machala, pero sí tenía sus riesgos. A los que éramos de ahí no nos tocó vivir algo extremo porque nos conocíamos y nos cuidábamos entre nosotros. Ahora, con la situación que atraviesa el país, sí se volvió más peligroso y eso me obligó a dejar mi ciudad definitivamente para irme a vivir a otros lados. Me entristece, pero son cosas que pasan. Hay gente que atraviesa situaciones peores. Trato de no darle demasiada importancia.
Un gesto con un pequeño hincha de Huracán.
Según sus palabras, su infancia dura lo marcó para ser el hombre que es hoy. Es que Jordy es humildad, esfuerzo, agradecimiento y positividad y esa personalidad -de la que está orgulloso y con la que ha logrado avanzar en la vida- la forjó en sus primeros años. Allí aprendió a valorar lo que tenía, a disfrutar de lo más importante que son los vínculos cercanos y a pelear por sus sueños...
-¿Cuándo pensaste en ser futbolista?
-En mi escuela, Combate de Pino. Hoy estaba hablando con un amigo con el que jugábamos en la selección de la escuela y nos acordábamos cuando salimos campeones interescolares de El Oro (Provincia de Ecuador). El torneo se jugaba a la mañana, yo nunca fui bueno para los estudios y estaba contento (risas) por faltar a las clases para jugar. Gracias a Dios pudimos salir campeones con un gol mío en la final. También marqué en otros partidos.
Y después jugué para la federación de El Oro y jugábamos contra las otras provincias de Ecuador. Allí me vio un visor y me llevó a Independiente de Guayaquil. Y a mis 15 o 16 años jugué en la tercera división de mi país, luego la segunda con Azogues y después llegué a Universidad Católica donde pude debutar como profesional en la máxima categoría de Ecuador.
-Te tocó jugar en Bulgaria y Turquía. ¿Qué fue lo que más te sorprendió de esas culturas?
-Venía de jugar en Vitória, en Brasil, con buen clima y playa, y pasé a Bulgaria en pleno invierno, con temperaturas muy bajas y nieve. Eso me chocó al principio. También el idioma. Con la comida me adapté rápido porque como de todo. Y en Turquía me sorprendió la cultura: había muchos jugadores musulmanes y muchas veces me tocaba cenar solo con un compañero español. Me llamó la atención, pero son cosas que se respetan. Ambas fueron muy buenas experiencias.
-¿Qué te gusta de Argentina? Galíndez (capitán de Huracán) contó que preguntaste dónde quedaba Guerrín…
-Me gusta mucho el país. Desde pequeño tuve influencia de compañeros y entrenadores argentinos y vine varias veces -si no me equivoco en 2012- a jugar amistosos. Me encanta la comida, me fascina el asado. Ya le tenía mucho cariño al país. Y sí cuando llegué le pregunté a Hernán -Galíndez- por Guerrín porque la había visto en un programa de Netflix y tenía ganas de probarla. Me saqué la espina y la probé. Me gusta de vez en cuando darme un gusto. Estoy muy contento acá: es un lindo país, con buena gastronomía y se vive muy bien. Ahora esperando que llegue mi familia para acomodarnos mejor.
-Fuera del fútbol, ¿qué te gusta hacer?
-Soy muy familiar, me gusta hablar mucho con mi familia. Después, leo un poco y veo muchas series. No me gustan la PlayStation ni los videojuegos. De vez en cuando salgo a pasear y entreno pensando en qué puedo mejorar.
-¿Qué objetivos tenés en Huracán?
-Ganarme el puesto, sumar minutos y ayudar al equipo en lo que pueda, ya sea con goles o asistencias. Si son goles, mejor. Y después, si podemos conseguir algo importante, sería muy lindo.
-Estás en racha. ¿Te ilusiona pelear por ser el goleador del torneo?
-Como delantero uno siempre sueña con ser goleador y más en un campeonato tan prestigioso y competitivo como el argentino. Sería un gran plus en mi carrera, pero trato de ir día a día. Si se da, bienvenido sea. Agradecido con Dios estaré. Ojalá pueda llegar a una buena cantidad de goles.
-Se acerca el Mundial. ¿Cómo vivís esa posibilidad de jugarlo con Ecuador?
-Trato de vivir entrenamiento a entrenamiento, lo más tranquilo posible. Soy consciente de que, si estoy en mi mejor versión, voy a tener posibilidades. Ese fue uno de los motivos por los que vine al fútbol argentino: si estoy bien acá, sé que puedo pelear un lugar para el Mundial. Sueño con estar y quiero estar preparado para esa oportunidad.
-Si tuvieras hoy a Becaccece enfrente, ¿qué le dirías?
-Lo saludaría y le agradecería por llevar a la Selección a la Copa del Mundo. Le diría que estoy predispuesto para lo que necesite, sabiendo que hay mucha competencia. Cualquier decisión será entendible. Por algo está dirigiendo la Selección y nos llevó al Mundial: ha hecho las cosas muy bien.
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