"Fiscal, dejá de negociar con la barra", reza la amenaza, la cuarta en cinco días que alteró los ánimos en el club de la Ribera, donde sugestivamente el presidente Daniel Angelici pidió licencia días atrás.
La primera había sido en el partido ante Racing, en La Bombonera, donde una bandera exigía la presencia de hinchas de Boca en el Superclásico que se disputará el 6 de octubre en el Monumental.
Al día siguiente, una pintada en Casa Amarilla sentenciaba: "Si no hay acuerdo, habrá balas". Horas después, Angelici anunciaba su licencia, que luego aclaró no fue por las pintadas.
A esa le siguieron otras dos que el club mandó a tapar rápidamente y hasta desmintió. Decían: "Que vuelva el pueblo a las canchas" y "Dejen de robar y hagan que el pueblo disfrute en las canchas".