
Las negociaciones suelen ser un trance largo y se parecen a un juego de cartas: cada una tiene su valor, pero según como se pongan en la mesa, cada mano posiciona a una de las dos partes.
Sin los argumentos que Adidas consideraba fundamentales para acceder a un incremento -asegurarse el mundial y tener a Lionel Messi como modelo-, la AFA planteó subir a 30 millones de pesos el piso del contrato que hoy se encuentra en 20.
Ahora con los naipes en la mesa, en el edificio de la calle Viamonte esperan una respuesta.
El juego se había barajado hace rato: el primero en llamar a Alemania fue Luis Segura, sucesor inmediato de Julio Grondona, cuando el rojo de la AFA era indisimulable.
La AFA siempre tuvo en su baraja a Lionel Messi y la certeza de que lleve puesta la camiseta con el logo de las tres tiras en el Mundial de Rusia, como lo hizo en el de Brasil en la final.
Sin embargo la marca que cuenta con contrato de exclusividad -prolongado hace seis años hasta 2022-, asumió la necesidad de hacer un reajuste sin poner cifras ni fechas. Siguió jugando para ver cómo se desarrollaban las manos.
Se fue Segura y con las mismas cartas, el comité normalizador retomó el juego pero la empresa fue clara: en ese clima institucional no afinaría el lápiz y sin irse al mazo anunció que sólo negociaría con quien fuese el presidente electo.
A su turno, Claudio Tapia fue por lo mismo. Pero a esa altura, las cartas tenían otro valor o directamente eran otras: Adidas sabía que Tapia no tenía el ancho de espada porque Messi -primero- había renunciado a la selección y luego había sido sancionado de oficio; ni el siete de espadas, porque la clasificación no estaba asegurada. Sin embargo -igual que en el truco- en la AFA pidieron un incremento de 40 por ciento, que la empresa no contestó.
Con Argentina cabeza de serie en el mundial de Rusia y Messi como capitán y emblema de la clasificación, las cartas volvieron a cobrar otro valor y el pedido que espera una respuesta ya no es tomado como quien grita truco con apenas un dos.