Las discusiones en el fútbol -VAR aparte-, suelen ser por plata. Ayer, el comité ejecutivo de la Superliga se reunió y volvió a tratar el tema del reparto de los derechos audiovisuales: Distintos sectores pugnan por una redistribución y otra vez no hubo acuerdo para cambiar los porcentajes.
Se mantendrán las mismas tres escalas que existían desde el Fútbol Para Todos, sin brechas abrumadoras entre los que más cobran y los menos.
A cambio, llegaron a un acuerdo por los ingresos extras a la pantalla que la Superliga logró con nuevas firmas que acompañarán al Sponsor principal -una cerveza- y se repartirán en partes exactamente iguales. Es decir, lo mismo para Boca y River, que para Patronato y Olimpo, por ejemplo.
Eso serenó los ánimos, ya que la discusión seguía girando en torno a lo mismo: las escalas tienen a Boca y River en el primero de los escalafones, seguido por Independiente, Racing, San Lorenzo y Vélez y la base de la pirámide compuesta por el resto de los clubes de Primera División.
A grandes rasgos, Lanús pretendía el lugar que ocupa el Fortín por los méritos deportivos conquistados en el último tiempo, Atlético Tucumán, Belgrano y Talleres intentaron separarse del último pelotón y Central y Newell’s quedar en el segundo nivel.
Los nuevos ingresos corresponden a cuatro contratos millonarios con un banco, una bebida, una automotriz y una marca del rubro alimenticio. Son los nuevos jugadores que tiene la Superliga y que, con un reparto igualitario de los ingresos, permite postergar la discusión por un nuevo escalonamiento del dinero por televisación.
En la medida en que se acerque el mundial, comenzarán a tirar del ovillo para intentar un nuevo escenario financiero de cara a la temporada 18/19, que mantendrá los cuatro descensos pero podría jugarse en dos zonas durante poco más de cuatro meses.
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