La mala fortuna en cuanto a las lesiones ha sido un karma que persiguió a Fernando Gago desde su retorno a Boca, a mediados de 2013, ya que dejando de lado desgarros, contracturas y traumatismos, que casi fueron una constante, padeció tres lesiones de importancia, sin contar este nuevo inconveniente de las últimas horas.
La primera de ellas fue el 13 de setiembre de 2015, cuando jugando contra River, en el Monumental, antes del minuto de juego y sin golpe alguno de un adversario, sufrió la rotura del Tendón de Aquiles de su pierna izquierda.
Tras la operación, tuvo cinco meses de recuperación, volviendo a jugar de manera oficial en febrero de 2016.
Claro que lejos estaba de imaginar que sólo podría desempeñarse normalmente durante dos meses, ya que el 24 de abril de 2016, curiosamente otra vez frente a River, pero en La Bombonera, volvió a romperse el mismo tendón, lo que demandó una nueva intervención quirúrgica.
Su vuelta en gran nivel parecía haber dejado atrás a la desgracia, pero el 5 de octubre de 2017, jugando para la Selección, ante Perú, por la Eliminatoria, esta vez sufrió la rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha, con cinco meses afuera y este nuevo inconveniente que lo deja sin Mundial.
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