La crisis del fútbol uruguayo -intervenido por la FIFA- determinó la renuncia Wilmar Valdez a la presidencia de la asociación de fútbol de ese país y motivó una controversia interna, ya que el histórico dirigente se resiste a dejar el puesto en Conmebol, como representante ante el Consejo en Zurich.
Por ello, el miércoles desde Paraguay salió la circular convocando a un congreso extraordinario, que tendrá entre los puntos a tratar, “la revocatoria de mandato del representante de la Conmebol ante el Consejo de la FIFA Señor Wilmar Valdez”.
Si el 19 de octubre en Chile las asociaciones afiliadas superan el mínimo de votos necesarios, Valdez estará afuera y Domínguez deberá elegir -más adelante- a un hombre con quien conjugue sus ideas para comandar un bloque -el Sudamericano- en el escenario mundial.
Por eso, muchos especulan con que el titular de la AFA, Claudio Tapia, emerge como una alternativa. El dirigente argentino ya fue anfitrión de Gianni Infantino en el edificio de Viamonte: ni Joao Havelange ni Joseph Blatter visitaron a Julio Grondona en su despacho del tercer piso. Chiqui, que es vicepresidente de Conmebol, podría ser el reemplazo de Valdez y así Dominguez mostrarle al mundo la renovación de la viciada federación.
“No hay nada para que así sea”, aseguran con prudencia en el tercer piso de Viamonte. Es que Tapia no es impulsado desde la Argentina: justamente son otras asociaciones quienes ven con buenos ojos que esa porción de poder quede de este lado del Río de la Plata.
“Probablemente lo que pase sea la destitución de Valdez. Después, lo otro son especulaciones porque recién en febrero se va a definir el reemplazo ¿Si puede ser Chiqui Tapia? ¿Por qué no?”, pronostica otro dirigente, de los que tienen trato con pares de las distintas federaciones sudamericanas.
Valdez, además, protagoniza un escándalo a partir de una serie de audios que lo comprometen en el supuesto cobro de un canon por la instalación de los sistemas lumínicos de los estadios de Bella Vista, Defensor Sporting, Montevideo Wanderers y Cerro.
El organismo del que será removido el uruguayo está integrado por 37 miembros -cinco de ellos son Sudamericanos- y lo preside el propio Infantino. Allí se toman las principales decisiones relativas a los derechos del fútbol.
Además de Valdez, el colombiano Ramón Jesurún -igualmente cuestionado-, el brasileño Fernando Sarney, la ecuatoriana María Sol Muñoz y el propio Domínguez son los directivos de Conmebol clave en la FIFA.
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