La final mundialista, que hoy protagonizan Argentina y España, tuvo por primera vez un show musical en el entretiempo. Madonna ingresó junto a Ronaldo y Ronaldinho en un increíble espectáculo.
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España hizo historia con el primer show de entretiempo de una Copa del Mundo. Al estilo del Super Bowl, el MetLife Stadium se transformó en un enorme escenario durante el descanso, con un espectáculo que reunió a figuras de la música y sorprendió con la presencia de dos leyendas del fútbol brasileño.
La gran protagonista fue Madonna, quien abrió el show interpretando "Music". La cantante estadounidense ingresó al campo de juego a bordo de un vehículo conducido por Ronaldo y Ronaldinho, ambos vestidos con atuendos que recordaban sus épocas como estrellas de la selección de Brasil. La escena fue una de las más comentadas de la jornada.
Tras la presentación de la reina del pop, el espectáculo continuó con las actuaciones de Shakira, Justin Bieber y el grupo surcoreano BTS, mientras que el director de orquesta Gustavo Dudamel también tuvo una destacada participación en una puesta en escena que combinó música, coreografías y un importante despliegue tecnológico.
La FIFA había informado que el show musical tendría una duración de 11 minutos y que el desmontaje de la escenografía demandaría otros pocos minutos para completar un entretiempo de 17 minutos. Sin embargo, los tiempos estuvieron lejos de cumplirse.
En la práctica, el descanso se extendió casi media hora, quedando mucho más cerca de los 30 minutos que de los 17 anunciados previamente. El armado y desarmado del escenario, sumado a la complejidad del espectáculo, obligó a retrasar el reinicio de la final.
Más allá de la demora, el show fue uno de los grandes atractivos de la definición del Mundial y marcó un cambio de paradigma para la FIFA, que por primera vez incorporó un espectáculo de entretiempo de gran escala en una final de la Copa del Mundo, siguiendo el modelo del tradicional Super Bowl.
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