El 14 de mayo del año pasado Rodrigo Mora entró contra Boca en el triunfo por 3 a 1 y jugó sus últimos 25 minutos. Una pubialgia que iba y venía lo tenían a mal traer y le cortaban los buenos momentos que había sumado en el 2016.
En ese arranque de año y luego de una buena pretemporada, Mora, buscaba su lugar en el equipo y se encontró con una lesión muy grave de la que en un momento pensó que lo sacaría del fútbol.
Tras 10 partidos -apenas dos con 90 minutos en cancha- a Mora le volvieron a hacer estudios y el encontraron un infarto en el fémur. Tras varios estudios e interconsultas porque era una intervención que no es habitual en futbolistas, el 22 de junio lo operaron.
Nadie sabía cómo saldría de la operación y si podría volver a entrenar; fueron casi seis meses de espera y controles. Pero la paciencia y la rutina de la que no se corrió ni un milímetro jugaron para su equipo y de golpe, en los primeros días de diciembre, estaba con los botines puestos y la pelota cerca.
La pretemporada en Miami sería clave. Mora la completó con todos los objetivos aprobados, sin molestia alguna, con excelentes respuestas y poco más de una hora de fútbol exigente entre un par de prácticas y un amistoso frente a un combinado local. Ahora lo espera la chance de al menos ir al banco contra Boca y empezar a meterse en la competencia interna para pelear un lugar.
Mora está de vuelta luego haber estado cerca de abandonar el fútbol. “Feliz” es la palabra que repite cada vez que habla o postea momentos en su activa red social de instagram. Con seguir su cuenta “romoriita11” es fácil advertir cómo son los tiempos del uruguayo.
Mora, uno de los jugadores que no tenían lugar en el equipo cuando llegó Gallardo y al que hicieron volver de Chile dónde estaba a préstamo, ya está otra vez en la pelea y si se pone a tiro para el DT será como un refuerzo más.
MORA: Jugó solo 10 partidos todos la primera mitad del año, 7 por el torneo local con apenas 2 de titular y 3 por la Libertadores, solo 1 de titular. Sumó 405 minutos y 3 goles.
LOS CASOS LARRONDO Y LOLLO
Los otros dos jugadores que tuvieron una pretemporada especial por el tema de las lesiones son Marcelo Larrondo y Luciano Lollo. El delantero viene de una larga y tediosa temporada de operaciones en ambas rodilla e hizo una pretemporada con cargas reguladas. Pudo sumar media hora de fútbol y lo van llevando despacio. No está en el parte médico pero el alta física y futbolística por ahora no lo tiene. La idea es ir aumentando los trabajos y que vaya sumando entrenamientos para agarra ritmo. Por lo menos estará un mes así y luego se verá. Larrondo no hace una pretemporada completa hace más de tres años ya que llegó a River en recuperación de operación de rodilla y nunca pudo salir de ese problema.
LARRONDO: Jugó 8 partido, 5 por el torneo local siendo titular una vez y 3 por la Libertadores con dos ingresos de titular. Anotó 2 goles, nunca completó 90 minutos de los 324 que tiene su planilla.
Finalmente el caso de Lollo es distinto porque ya no tiene nada desde lo médico. Luego de dos operaciones en los dos dedos gordos del pie, fue la primera pretemporada completa tras dos años y le costó. Desde lo físico está lejos de su mejor nivel y hasta tanto no se ponga rápido y con recuperación le va a costar jugar. Esta pretemporada la completó sin problemas ni molestias pero la intensidad la sintió y ahora debe soltarse con más entrenamientos con pelota y con el tema de la acción y reacción que luego de una pretemporada es lo que tarda en aparecer.
LOLLO: Jugó 9 partido, 5 por el torneo local con 4 de ellos de titular y 4 por la Libertadores siempre desde el arranque. Tiene 685 minutos jugados y las 8 veces que fue titular completo los 90 minutos de dichos partidos.
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