
Con una trayectoria que atravesó décadas y fronteras, fue formador de árbitros, protagonista en citas históricas y testigo privilegiado de partidos que marcaron época en la elite del fútbol.
El fútbol argentino despidió este miércoles a una figura del arbitraje. A los 92 años, murió Ángel Norberto Coerezza, quien marcó una época desde la cancha, con una carrera que lo ubicó en la elite mundial durante más de dos décadas.
Su recorrido en la máxima categoría comenzó a fines de los 50 y se extendió hasta 1978. A lo largo de ese período, impartió justicia en Primera División y alcanzó el hito histórico de dirigir en dos Copas del Mundo: México 1970 y Argentina 1978, una distinción que en el país sólo comparte con Néstor Pitana.
La escena internacional también lo tuvo como protagonista en grandes citas, en tierras mexicanas fue juez del cruce entre Inglaterra y Alemania Federal por cuartos de final, con estrellas como Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Bobby Charlton sobre el césped, y ocho más tarde volvió a quedar en el centro de la escena cuando, en el Monumental, condujo el partido inaugural del Mundial 78 entre Alemania Federal y Polonia.
Tras colgar el silbato, su legado continuó desde la formación. Entre 1979 y 1989 se desempeñó como Director de la Escuela de Árbitros de la AFA, rol desde el cual fue maestro y referencia para nuevas camadas del arbitraje nacional.