A pocos días de que el seleccionado peruano juegue el partido más importante de los últimos 30 años, una noticia sacudió a todo el plantel. La confirmación del doping positivo de Paolo Guerrero, y posterior ausencia en el encuentro de ida ante Nueva Zelanda en Auckland, cayó como un baldazo de agua fría sobre todos los hinchas.
El delantero que milita en el Flamengo brasileño estuvo en Lima esta semana donde se reunió con las autoridades. Ayer estuvo en un restaurante de la capital peruana y, aunque no quería hacer declaraciones, dejó un mensaje para todos los hinchas: "Tenemos que hacer fuerza para ganar el día once", dijo, en referencia al encuentro de ida contra el seleccionado oceánico.
"Estoy de corazón con el grupo, con mis compañeros, y ojalá podamos ganar el día once", agregó al pasar el atacante que podría enfrentar una sanción de hasta cuatro años de suspensión.
Finalmente, se despidió con una arenga: "¡Arriba Perú!".
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