Antonín Kinsky, guardameta del club inglés, fue el máximo responsable de la caída 5 a 2 con Atlético Madrid en la ida de los octavos de final de la Champions League. Salió llorando del campo de juego.
Antonín Kinsky, arquero del Tottenham, vivió una pesadilla en el partido de ida de los octavos de final de la Champions League contra Atlético Madrid en España: cometió dos fallas insólitas, recibió tres goles y fue reemplazado a los 17 minutos de juego siendo el máximo responsable de la caída 5 a 2 de su equipo.
Marcos Llorente abrió el marcador tras una salida fallida del arquero, Antoine Griezmann amplió la ventaja a los 13 minutos y, apenas después del saque del medio, Julián Álvarez aprovechó otro error del 1 para convertir el tercer gol. Tras esa jugada, Tudor ordenó el ingreso de Guglielmo Vicario y la salida inmediata de Kinsky, que dejó el campo visiblemente afectado y con lágrimas.
El cambio tan temprano reflejó el desconcierto del Tottenham, que nunca logró acomodarse en el partido. Atlético mantuvo la presión y amplió la diferencia antes del descanso, mientras que el equipo inglés mostró graves problemas defensivos durante toda la primera etapa.
En el complemento, el desarrollo fue más equilibrado, pero el resultado ya estaba condicionado. Julián Álvarez volvió a marcar para el conjunto dirigido por Diego Simeone, mientras que Pedro Porro y Dominic Solanke descontaron para Tottenham, que igualmente terminó goleado 2-5.
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