El Millonario cayó 1-0 ante Rosario Central con un gol en contra de Nicolás Otamendi, sufrió su quinta derrota consecutiva y desató una fuerte reacción de los hinchas, que apuntaron contra el plantel y la dirigencia.
River profundizó su crisis futbolística al perder 1-0 frente a Rosario Central en el estadio Monumental, por la tercera fecha del Torneo Clausura 2026. El único gol de la noche llegó a los 27 minutos del primer tiempo, cuando Nicolás Otamendi desvió contra su propio arco un centro de Jaminton Campaz y dejó sin chances a Franco Beltrán. Con este resultado, el equipo de Eduardo Coudet acumuló su quinta derrota consecutiva, una racha inédita en la era profesional de la AFA y que no sucedía desde 1911, mientras el clima en las tribunas se volvió cada vez más hostil contra los jugadores y la comisión directiva.
Central construyó la victoria a partir de un planteo ambicioso y aprovechó las falencias defensivas del local. Desde el inicio presionó alto, encontró espacios por las bandas con Campaz y Cantizano y generó varias situaciones antes de abrir el marcador, incluso, había convertido a través de Enzo Copetti, pero la acción fue anulada por un ajustado fuera de juego. River intentó responder con remates de media distancia y algunos avances por los costados, aunque volvió a mostrar problemas para generar peligro en el área rival y se fue al descanso envuelto en silbidos tras otro primer tiempo decepcionante.
El conjunto de Núñez salió con otra actitud en el complemento y se instaló rápidamente en campo rival, impulsado por la necesidad y el aliento de un Monumental repleto. Apenas comenzada la segunda mitad, Jeremías Ledesma dejó una pelota servida tras un error en la salida, pero Ovando salvó sobre la línea lo que parecía el empate. Con el correr de los minutos, River monopolizó la posesión, aunque siguió careciendo de precisión en los últimos metros, mientras Rosario Central apostó a defender la ventaja y lastimar de contragolpe.
Las oportunidades para igualar no faltaron, pero Ledesma fue determinante para sostener el resultado, primero ante un mano a mano de Beltrán y volvió a aparecer en los momentos de mayor presión del local, que terminó atacando de manera desordenada. Ni siquiera la expulsión de Coronel en el tramo final, tras una dura infracción cuando la pelota ya no estaba en juego, modificó el desarrollo de un partido en el que Central resistió con diez futbolistas y conservó la diferencia hasta el pitazo final.
El desenlace dejó una imagen elocuente del presente de River. Mientras Otamendi se instalaba como centrodelantero en busca de una igualdad desesperada, desde las tribunas bajaron cánticos contra el plantel y la dirigencia, en un Monumental que perdió la paciencia tras un arranque de semestre para el olvido. El Millonario sigue sin sumar puntos ni convertir goles en el Clausura y ahora deberá enfocarse en su visita a Tigre antes de afrontar la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe. Rosario Central, en cambio, consiguió su primer triunfo del semestre y llegará con otro ánimo al cruce continental ante Corinthians.
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