Jorge Brito y Andrés Ballota, vicepresidente 2° y tesorero respectivamente, presentan los números de River, el último balance que aprobó la comisión directiva, cuyas cifras son más que beneficiosas para la institución de Núñez. Entre 2014 y 2015 se duplicaron los activos, aumentó el patrimonio neto y hasta se generó un superávit operativo.
Para gestionar la transformación, tal como dicen las diapositivas que develan en rueda de prensa, dividieron la gestión en tres etapas: la primera, llamada "Situación Crítica-salvataje", tenía como objetivo evitar la convocatoria de acreedores; la segunda, "Consolidación de la administración y reducción del déficit", concluyó en diciembre del 2014; y ahora, la actual, es la "Consolidación económica y patrimonial. Inversión orientada al éxito deportivo".
El último balance arrojó un total de activos por $1024 millones —el triple desde la asunción de D'Onofrio—, patrimonio neto de $275 millones, un superávit operativo de $270 millones, y una ganancia de $107 millones, una cifra más que importante para desmitificar una premisa que parece instalada: "Los clubes son deficitarios".
Todos estos datos que ilustran con claridad la solvente situación económica en la que está el club permiten que los cañones apunten exclusivamente al éxito deportivo. En la presentación, dicen: "La gestión económica financiera estuvo alineada para la obtención de los resultados deportivos alcanzados hasta este momento. Incorporar refuerzos y mantener planteles competitivos demandó un gran esfuerzo económico y financiero. Estos resultados consolidan nuestros planes de continuar saneando al Club y nos generan una base para un período de crecimiento e inversiones".
River es un ejemplo de gestión deportiva e institucional. Es la clara muestra de cómo un club bien saneado puede llevar a resultados deportivos exitosos, de que una dirigencia que se ocupa por gestionar en lugar de hacer negocios personales, le llevan alegrías a los hinchas.
comentar