El conjunto africano igualó 1-1 gracias al penal convertido por Teboho Mokoena a siete minutos del cierre. Michal Sadílek había adelantado a los europeos, en un encuentro que también quedó en la historia por la primera terna arbitral completamente femenina en un Mundial masculino.
El duelo comenzó con una jornada histórica para el fútbol mundial. La estadounidense Tori Penso fue la árbitra principal del encuentro y, junto a sus asistentes Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, conformó la primera terna arbitral íntegramente femenina en la historia de un Mundial masculino. La actuación del equipo arbitral marcó un nuevo hito en el desarrollo del arbitraje internacional en el escenario más importante del fútbol.
En lo deportivo, República Checa tuvo un comienzo ideal y logró abrir el marcador cuando apenas se jugaban seis minutos de la primera mitad. Un error en la salida de Sudáfrica fue aprovechado por los europeos, que armaron una rápida jugada ofensiva que terminó con una asistencia de Alexandr Sojka para Michal Sadílek. El mediocampista apareció dentro del área y definió con tranquilidad ante la salida del arquero Ronwen Williams para establecer el 1-0.
Tras el golpe inicial, los checos manejaron los tiempos del partido y se mostraron más cómodos durante gran parte del primer tiempo. Sudáfrica tuvo mayor posesión de balón, pero no encontró los caminos para generar situaciones claras de peligro. Recién sobre el cierre de la etapa inicial logró inquietar con una acción que obligó a una buena intervención del arquero Matej Kovar, quien mantuvo la ventaja antes del descanso.
En el arranque del segundo tiempo, República Checa estuvo muy cerca de ampliar la diferencia. Lukás erv sacó un potente remate desde una buena posición, pero Williams respondió con una gran atajada para enviar la pelota al córner y mantener con vida al conjunto africano. Con el paso de los minutos, Sudáfrica comenzó a crecer, aprovechó el desgaste de su rival y, con los cambios realizados por el entrenador, ganó presencia en ataque.
La insistencia sudafricana tuvo su recompensa a los 83 minutos. Tori Penso sancionó un penal por una mano de Pavel Šulc dentro del área y Teboho Mokoena asumió la responsabilidad desde los doce pasos. El mediocampista ejecutó con un fuerte remate cruzado, engañó a Kovar y estableció el 1-1 que le dio una nueva vida a su seleccionado en el Grupo A.
El tramo final tuvo a Sudáfrica como protagonista y con posibilidades de llevarse una victoria agónica. Primero, Relebohile Mofokeng probó desde media distancia con un disparo controlado por Kovar y, ya en el tiempo agregado, Evidence Makgopa volvió a exigir al arquero checo. En la jugada siguiente, un nuevo intento de Mokoena se desvió en un defensor y pasó cerca del arco.
Finalmente, República Checa logró resistir los últimos ataques y el encuentro terminó igualado 1-1 en Atlanta. El resultado dejó a ambos seleccionados con un punto en el Grupo A y con la necesidad de buscar un resultado favorable en la última jornada para mantener vivas sus aspiraciones de clasificar a los octavos de final del Mundial 2026.
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