Durante el triunfo 1-0 ante Rosario Central, los tres futbolistas no pudieron seguir y encendieron las alarmas de Eduardo Coudet, que se complica para los compromisos de Sudamericana y definición del torneo.
Un triunfo que le costó caro a Eduardo Coudet. Este sábado, River venció 1-0 a Rosario Central en el Monumental y se ganó un lugar en la final del Torneo Apertura. Una alegría pasajera, porque el equipo deberá rearmarse y el DT tiene que pagar los platos rotos: Sebastián Driussi, Aníbal Moreno y Gonzalo Montiel, los tres jugadores que no pudieron terminar el partido y preocupan de cara a lo que se viene.
El calendario de partidos es ajustado y eso se nota. La exigencia, jugar mucho en poco tiempo y rendir al máximo, no va de la mano. Es que el Millonario lleva siete partidos jugados en tan solo 22 días y el cuerpo le pasa factura a los futbolistas. Esta vez fueron tres en una misma noche.
Otra de las figuras importantes que anoche se fue de la cancha sin más, fue Aníbal Moreno. A los 55 minutos, cuando el encuentro aún estaba 0-0, pidió el cambio por una molestia muscular que le impidió seguir y encendió las alarmas. El volante central llegó tocado al partido por una sobrecarga que arrastraba desde los octavos con San Lorenzo, pero después del buen partido que hizo en cuartos con Gimnasia, aseguró la titularidad para la semi. ¿El resultado? No fue bueno, porque no estaba al 100% y se notó en los gestos de dolor que lo obligaron a tirarse y a irse llorando del campo. El resto del partido, se mantuvo en el banco con hielo en su rodilla derecha y preocupado.
A pesar de todo, el mediocampista salió a celebrar con sus compañeros el pase a la final, saltando ¡en una pata! para no apoyar la otra. El primer diagnóstico es un esguince, al igual que su compañero pero de menos gravedad. Si es así, su presencia en la final del próximo domingo está en duda.
Hay más inquietud para Coudet: Gonzalo Montiel. Después de que Jeremías Ledesma le atajara el penal en el final del primer tiempo y le saque la primera ventaja a River desde los doce pasos, el lateral presentó complicaciones y no salió al segundo tiempo. Cabe destacar que no había podido estar en el duelo con Gimnasia, del que fue desafectado sorpresivamente en la previa del partido por molestias.
Llegó a este encuentro sin estar al máximo, con una contractura, y no lo pudo completar. El contexto tampoco es alentador para el campeón del mundo: el primer diagnóstico arroja una lesión muscular en el cuádriceps izquierdo, que podría llegar a ser un desgarro. Difícilmente puede estar en la final.
El baile lo dirige el 'Chacho' y no le queda mucho tiempo para rotar el equipo o amoldarlo a los imprevistos. Los pibes lo salvaron, porque Freitas y Lucas Silva justificaron muy bien sus ingresos en momentos calientes del partido y son opciones claras para los compromisos que vienen. Este miércoles, River recibe a Bragantino por la quinta fecha de la fase de grupo de la Copa Sudamericana y el domingo 24 de mayo se medirá con el ganador de la semifinal entre Argentinos Juniors y Belgrano por la definición del primer campeón del año.
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