Liverpool le propinó un contundente golpe al City de Pep Guardiola al golearlo en Anfield (3-0) en el duelo de ida de los cuartos de final de la Champions League.
Fruto de la desesperación por el marcador adverso, Nicolás Otamendi tomó la pelota en la puerta de su área y comenzó una alocada carrera en la que gambeteó a varios rivales, pero acabó perdiendo el balón y dejó mal parado a su equipo.
La jugada acabó con un centro al punto de penal y un cabezazo letal de Mané, quien aprovechó el hueco que dejó el ex Vélez para colocar el definitivo 3-0.
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