Tras el pitazo final, el crack francés no aceptó la mano que le extendió el arquero paraguayo y le gritó en su rostro su felicidad por la clasificación a los cuartos de final del Mundial.
Francia avanzó a los cuartos de final del Mundial tras vencer 1-0 a Paraguay en Filadelfia, pero el encuentro dejó mucho más que la clasificación. Mbappé, autor del único gol del partido de penal, protagonizó un tenso cruce con el arquero Orlando Gill una vez consumado el triunfo y luego apuntó con dureza contra el estilo de juego del conjunto guaraní.
El momento más comentado llegó tras el pitazo final. Mientras los futbolistas comenzaban a saludarse, Gill se acercó para felicitar a Mbappé y le extendió la mano, aunque el delantero francés decidió ignorarlo, continuó descargando su bronca y se marchó directamente a celebrar con los hinchas de Francia. Frente a observar su postura, el arquero de San Lorenzo le tiró el balón a su espalda.
Más tarde, el arquero de San Lorenzo explicó la situación y evitó polemizar. "Yo le pasé la mano para felicitarlo, pero no me dio bola. Son los candidatos a campeones del mundo", comentó Gill, quien además defendió la intensidad con la que jugó Paraguay durante todo el partido. "Esto es fútbol. Si no están acostumbrados a esto, qué le vamos a hacer. Paraguay es así, una selección dura. Si pasa la pelota, no pasa el hombre", expresó.
Pese a la eliminación, también dejó un mensaje de orgullo por el desempeño de su selección al remarcar que "nos vamos con la frente en alto, Paraguay dejó todo en la cancha". Claro, mantuvieron el 0-0 durante 70 minutos en un choque de eliminatoria contra la máquina gala, que llegó a las últimas dos finales del mundo.
Por su parte, el capitán francés también dejó fuertes declaraciones sobre el desarrollo del partido y cuestionó el planteo paraguayo. "Paraguay no quería jugar al fútbol y les mostramos que nosotros sí sabemos hacerlo. Ganamos porque fuimos mejores", aseguró el delantero, visiblemente molesto por el trámite del encuentro.
Mbappé incluso fue más allá al referirse a los cruces que hubo durante los 90 minutos. "Si nos dicen que nos vayamos a la mierda, nosotros también les diremos que se vayan a la mierda", afirmó, antes de cerrar con una frase que rápidamente se volvió viral: "Si tenemos que ensuciarnos las manos, lo haremos. Pensaron que íbamos a venir de esmoquin, pero también sabemos jugar al fútbol sucio. Demostramos que no somos solo un equipo que juega bien al ataque".
Durante el partido, el delantero del Real Madrid fue uno de los jugadores que más infracciones recibió y mantuvo varios cruces verbales con futbolistas paraguayos, entre ellos Gustavo Gómez y Matías Galarza, en un encuentro que se jugó con mucha fricción desde el inicio.
Con este triunfo, Francia se clasificó a los cuartos de final del Mundial, donde enfrentará a Marruecos, mientras que Paraguay se despidió del certamen tras poner en aprietos a uno de los principales candidatos al título.
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