Este tipo de hechos se multiplica en negocios barriales del AMBA. Crece por el uso masivo de billeteras digitales y transferencias instantáneas. Qué recomiendan los especialistas informáticos para evitar las transferencias truchas.
Las estafas con comprobantes de transferencias falsos se multiplican en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y se convirtieron en una de las modalidades delictivas más repetidas en operaciones de compra y venta en negocios barriales, productos a través de redes sociales y plataformas de mensajería. Se estima que en la región se registran hasta 150 maniobras por día bajo esta modalidad.
Días pasados, se difundieron en redes sociales dos episodios que reflejan la mecánica del engaño: en ambos, los estafadores se presentaron como compradores, enviaron comprobantes de transferencias que parecían válidos y se retiraron con la mercadería antes de que el vendedor verificara el impacto real del dinero en su cuenta. Según se observa en los registros difundidos, los recibos exhibían datos verosímiles, logos de billeteras virtuales y números de operación que simulaban una acreditación inmediata, pero en realidad se trataba de imágenes editadas o transferencias canceladas minutos después.
La modalidad crece al calor del uso masivo de billeteras digitales y transferencias instantáneas. Los delincuentes aprovechan la urgencia de la operación y la confianza del vendedor para mostrar el comprobante desde el celular y presionar para retirar el producto en el momento. En muchos casos, usan capturas de pantalla falsas o aplicaciones que generan recibos con apariencia real. También se detectaron transferencias "pendientes" que luego son anuladas o envíos desde cuentas muleto sin fondos suficientes.
De acuerdo con fuentes de fiscalías del conurbano bonaerense, sólo una parte de estos hechos llega a la Justicia, ya que muchos comerciantes y particulares optan por no denunciar cuando el monto es bajo o creen que la recuperación del dinero será imposible. Esa "cifra negra" hace que la cantidad real de estafas sea significativamente mayor a la registrada en expedientes judiciales.
Especialistas en delitos informáticos recomiendan extremar precauciones al concretar ventas, tanto presenciales como online. El primer consejo es no entregar el producto hasta verificar que el dinero esté efectivamente acreditado en la cuenta y no sólo "enviado". También sugieren revisar desde la propia aplicación bancaria o de la billetera virtual el ingreso de los fondos y desconfiar de capturas de pantalla enviadas por el comprador.
Otra medida clave es evitar operar con apuro, no aceptar presiones para entregar la mercadería de inmediato y, en lo posible, realizar las transacciones en lugares seguros o con medios de pago que permitan verificar en el acto la acreditación. Además, se recomienda no compartir datos personales ni códigos de seguridad, utilizar cuentas bancarias o billeteras propias y mantener actualizadas las aplicaciones para evitar vulnerabilidades. Ante cualquier sospecha, la indicación es suspender la operación y, si se concreta la estafa, realizar la denuncia correspondiente con toda la información disponible, como conversaciones, números de teléfono y registros de la operación.
Las autoridades advierten que esta modalidad seguirá en aumento mientras se mantenga la expansión de las transacciones digitales y la falta de verificación inmediata por parte de vendedores particulares. Por eso insisten en reforzar la prevención y la información para evitar que más personas sean víctimas de engaños que, en cuestión de minutos, pueden traducirse en pérdidas económicas difíciles de recuperar.
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