Las áreas de maternidad y neonatología del Conurbano bonaerense reflejan la crisis de la salud pública en la Provincia, ya que los profesionales no alcanzan a hacerse cargo de los alrededor de 200 mil nacimientos que se producen al año. El principal problema es la falta de médicos, situación que se genera por una combinación de bajos salarios y malas condiciones laborales.
Algunos de los hospitales más afectados por estos conflictos son el Paroissien (La Matanza), Fiorito (Avellaneda), Mi Pueblo (Florencio Varela), Grierson (Presidente Perón), Meléndez (Brown) y el Belgrano (San Martín), donde no se llegan a cubrir las vacantes y muchos servicios no garantizan guardias todos los días.
“Lo que hay que hacer para corregir esto son dos grandes cosas: mejorar sustancialmente los salarios para que los profesionales quieran venir y no elijan el sector privado y también mejorar las condiciones laborales para asegurar la atención de los pacientes”, sentenció en diálogo con DIARIO POPULAR el presidente de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP), Fernando Corsiglia.
El salario mínimo de un residente es de 14 mil pesos y el de un profesional de 16 mil, mucho menos que lo que pagan en el ámbito privado, donde esa cifra llega a duplicarse. “Si bien todo el sistema está padeciendo estas dificultades, en la especialidad de neonatología se hace más evidente, ya que cuesta mucho cubrir las vacantes y a veces no se cubren las guardias de los siete días de la semana”, confió Corsiglia.
Consultado por los riesgos de esta realidad, el referente sindical alertó que “ante cualquier situación de urgencia o necesidad, el paciente no va a tener al especialista disponible y va a necesitar una derivación, que a veces implica mucho tiempo y la imposibilidad de actuar lo antes que se pueda”.
“Esto implica la dificultad de los traslados, porque a veces el hospital más cercano está a 20 kilómetros y genera distancias con el hogar, tanto para la atención como el seguimiento”, precisó.
En el ranking de nacimientos por año en el Conurbano, el distrito que encabeza la lista es La Matanza, con más de 28 mil, seguido de lejos por Lomas de Zamora, Moreno, Merlo y Brown (alrededor de 11 mil), Varela (9.500), Pilar San Martín y José C. Paz (alrededor de 7 mil).
Corsiglia apuntó que en la mayoría de los hospitales de esos distritos “trabajás tres o cuatro veces más que en una maternidad de Capital Federal y por lo general, a pesar de que hay personal, no alcanza”.
Es el caso del Mi Pueblo de Florencio Varela, donde el servicio de maternidad atiende unos 5 mil partos al año, con la falta de un médico en algunas guardias y una cantidad de camas inferior a la necesaria, lo que provoca que los profesionales vayan rotando a las pacientes que recién dieron a luz con las que están en trabajo de parto.
“En las guardias del martes somos tres obstétricas y dos médicos. Estaría faltando uno más, porque una médica renunció hace poco. A veces los fines de semana pasa lo mismo”, relató a este medio Miriam Ferrer, una de las parteras del nosocomio.
Y resaltó: “La realidad es que tenemos mucha población para la cantidad de recurso humano y el espacio físico. Pero hace rato que venimos así, con este faltante para cubrir. Los médicos que se reciben no quieren venir a Varela”.
“El ministerio de Salud provincial sacó una disposición para que los residentes ya entren con un cargo, pero no quiere venir nadie. Los nuevos médicos se largan a trabajar a un privado, en general no tienen demasiado interés por el hospital público”, lamentó Ferrer.
En el Mi Pueblo el promedio es de 13 partos por día. Sin embargo, la obstetra contó que “esta semana se hicieron 23 partos en un día y hace dos meses nos tocó uno con 33”. Consultada por este número, expresó: “También pasa que estamos absorbiendo gente de otros municipios. De Solano, de Berazategui, de Rafael Calzada”.
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